¿Cuál es la situación del juego online en España?

La industria del juego online tiene un fuerte crecimiento en España. Según la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), órgano nacional de regulación y supervisión del sector, las plataformas de juego cuentan con un promedio de 812.000 usuarios activos mensuales (datos del tercer trimestre de 2018), lo que representa un aumento del 30% respecto al año anterior.

Como vemos, el juego online atrae cada vez a más jugadores y mueve cada vez más dinero. Entre julio y septiembre 2018, el sector movió 180 millones de euros, es decir un 8,7% más que el trimestre anterior. Esto incluye a todos los segmentos de juego: apuestas deportivas e hípicas, casino, póquer y bingo.

Teniendo en cuenta el tamaño de este jugoso mercado, entendemos la importancia de que exista un marco legal estable, con el fin de regular estas actividades y proteger a los usuarios.

El juego online en España, un mercado regulado

España empezó a regular el mercado del juego online en 2011, con la Ley 13/2011, de 27 de mayo, de Regulación del Juego, aunque no fue hasta 2012 cuando se empezaron a entregar las primeras licencias.

Siguiendo la tendencia del resto de Europa, el país obligó a todos los del sector a registrarse para legalizar su actividad, pagar impuestos en España y respetar una serie de requisitos con el fin de proteger los intereses de los apostantes.

Concretamente, quedó prohibido operar en nuestro país bajo un dominio web que no fuera .es y se decidió imponer fuertes sanciones a los operadores que mantenían ilegales sus actividades. Por otra parte, la nueva ley sometía a los bookmakers a nuevas exigencias como utilizar sistemas homologados, garantizar la seguridad del dinero depositado, proteger los datos personales de los usuarios, prohibir el acceso de sus sitios a menores de edad, promover el juego responsable y respetar un estricto marco de publicidad.

De esta forma, España buscaba regular todas las formas de juego online bajo un mismo mando. Para llevar a cabo esta misión, el gobierno español creó la Dirección General de Ordenación del Juego.

Además de luchar contra el fraude, realizar informes sobre el sector, promover el juego responsable y cumplir con muchas otras funciones, la DGOJ se encarga de tramitar todas las licencias de juego. Desde entonces, si una empresa quiere operar en España, tiene que obtener un permiso (válido entre 1 año y 10 años según el tipo de permiso), pagar el coste de la licencia (unos 100.000€ para una licencia general incluyendo apuestas deportivas) y depositar una fianza para cubrir sus obligaciones en relación con la explotación del juego. Actualmente, 52 operadores tienen licencia para operar en España.

Un sector en fuerte crecimiento

Desde el inicio del proceso de regulación, el sector del juego online no ha dejado de crecer, tanto en número de usuarios como en margen neto de ganancias. Esta variable, también llamada Gross Gaming Revenue (GGR), evalúa los resultados reales de la industria. En 2017, el mercado generó un total de 560 millones de euros, a comparar con los 227 millones de euros del año 2013. Si consideramos las cantidades jugadas anualmente, las cifras se disparan. Los jugadores gastaron 13.316 millones en el conjunto de 2017, es decir 2,4 veces más que en 2013. Esa cifra millonaria representa un 4% del presupuesto de España…

En los próximos años, confiamos en que este dinamismo se mantenga. El auge de las apuestas deportivas, cada vez más popular, el desarrollo de los eSports y de los juegos de casino en vivo sugieren buenas perspectivas de crecimiento.

Además, en 2018, el Parlamento español aprobó una reducción del 5% de la tasa impositiva para los operadores online con licencia, bajando del 25% de entonces al 20%. El impuesto reducido favorece la entrada de nuevos actores en el sector y por lo tanto, debería tener repercusiones positivas sobre la variedad y calidad de la oferta de juego. Por otra parte, para mantener su competitividad, los operadores tendrán que ofrecer mejores bonos de bienvenida y promociones a sus clientes.

Las tendencias del sector

Desde un punto de vista de la regulación, el último cambio importante se realizó en la industria del póquer online. En enero 2018, las autoridades de Francia, España, Italia y Portugal firmaron un acuerdo que autoriza compartir liquidez entre operadores regulados.

Concretamente, significa que jugadores de estos países pueden juntarse en una misma mesa, aumentando considerablemente el atractivo del juego (aumento del número de jugadores de póquer, premios garantizados más importantes, incremento de la frecuencia de los torneos sit&go, mejora de las ofertas promocionales…). Este cambio en la regulación era muy esperado en una industria del póquer deprimida desde la regulación del mercado. Un año después de la aplicación del acuerdo, las autoridades de los países interesados han expresado su satisfacción con la implementación de mesas con liquidez compartida.

La tendencia clave en los segmentos de apuestas deportivas y casino es el crecimiento de los juegos en directo. Por esa razón, los operadores apuestan cada vez más por la interactividad y tienden a mejorar los servicios de estadísticas en directo, video live, chat en vivo… Esa tendencia afecta también a la manera de jugar en las plataformas online ya que el volumen de apuestas realizadas desde tabletas y dispositivos móviles no para de crecer.

Finalmente, podemos esperar cambios y cierto grado de innovación en materia de convergencia del juego presencial y online. Muchas marcas ya han empezado a modificar sus estrategias marketing con el fin de mejorar la experiencia del cliente y homogeneizar su oferta, sea cuál sea el canal elegido.

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