WTA: Sharapova apuesta por volver

María Sharapova pasó a segunda ronda ayer de Roland Garros frente a la bielorrusa Anastasiya Yakimova. Aunque el primer set lo cedió a su rival (3-6), los dos siguientes (mostraron que 'La Sharapova' podría estar despertando de un malsueño de nueve meses.

Sharapova reapareció en Varsovia, donde fue eliminada por Alona Bondarenko (6-2, 6-2) en cuantos de final. Ayer jugó con un vendaje en el hombro, empezó sucumbiendo pero terminó arrasando. En 2007 fue semifinalista en el Gran Slam parisino de tierra batida, ¿habrá vuelto más fuerte que nunca y nos sorprenderá con mejores resultados?

La ex número 1 del mundo, durante 17 semanas, tuvo un amago de vuelta en 2009. Fue en Indian Wells, en la clasificación de dobles, y logró disputar el torneo. Sin embargo, la prueba del mes de marzo no le sirvió para hacer oficial su recuperación de la lesión en el hombro derecho que le mantenía desde agosto de 2008 retirada de las pistas. Se perdió Roma y Madrid, antes de volver en Varsovia.

Su último partido hasta Indian Wells, lo disputó en la Copa Rogers, en Montreal. María Sharapova ha ganado tres Gran Slam, el primero con tan sólo 17 años (2004) a la gran Serena Williams, fue Wimbledon. En 2006 ganó el Abierto de Estados Unidos a Justine Henin, y el último a Ana Ivanovic el año pasado. Sólo le falta Roland Garros, y parece muy improbable que recién recuperada de su grave situación lo haga en 2009.

La diestra, y Especialista de revés a dos manos, es profesional desde 2001, con tan sólo 14 años dio el salto a la WTA. Su currículum es increíble: 19 títulos WTA y 4 ITF; mejor ranking 1º (en 2005). ¿Su descubridora? Martina Navratilova, que convenció a la familia de Sharapova de trasladarse a Estados Unidos, tras verle jugar en un torneo de Moscú en 1993. La mudanza tardó dos años, pero desde el principio ingresó en la Nick Bolletieri Tennis Academy de IMG.

Después de pasar una lesión que podía acabar con su carrera profesional, vuelve a las pistas, tras asegurar que estos meses le han hecho madurar mucho como profesional y como persona. Veamos si su juego pasa de ser un espejismo del pasado, ilusorio pero irreal, a algo parecido o, si cabe, más contundente y maduro. ¡Buena suerte, Sharapova!