Wimbledon: La rebelión de los ex número uno

Las quinielas de Wimbledon no contaban con que éste iba a ser el torneo en el que varios ex número uno del tenis mundial se reencontraran con su mejor juego y volvieran por sus fueros en las pistas más glamorosas del circuito. Son los casos de Juan Carlos Ferrero, Lleyton Hewitt y Andy Roddick, a los que parece haberles motivado la lucha encarnizada de Federer por recuperar su trono. ¿Hasta dónde llegarán?

Las apuestas de Wimbledon sólo contaban al principio con el estadounidense Roddick, único jugador que aún se mantiene en la pomada. Pero la irrupción de Juan Carlos Ferrero, máxime en un torneo que a priori no es santo de su devoción, está siendo una de las grandes sensaciones del tercer Grand Slam del año.

El valenciano está deslumbrando en Wimbledon después de unos años de aciago juego, que incluso le llevaron a pensar en la retirada. Algo que por fortuna no se llegó a consumar y que le convierte a día de hoy en el único superviviente de la Armada en las pistas de Londres, tras la eliminación de Verdasco a manos del croata Karlovic. El 'Mosquito' se ha deshecho ya de cuatro rivales y los dos últimos, el chileno Fernando González y el francés Gilles Simon, estaban entre los diez primeros favoritos del torneo y ha igualado de esta manera su mejor puesta en escena en la alfombra londinense en 2007, cuando también llegó a cuartos y plantó cara a Federer.

Con similar progresión en las quinielas tenemos al australiano Lleyton Hewitt, otro ex número uno venido a menos que ha reventado ya varios pronósticos con grandes victorias como las conseguidas sobre el argentino Juan Martín del Potro, uno de los que apuntaba a poner las cosas difíciles a los grandes favoritos (Federer, Murray o Djokovic), o sobre el checo Radek Stepanek, especialista en superficies rápidas. 

Andy Roddick se podría definir como un caso aparte, debido a que aunque sea cierto que vivió tiempos mejores, nunca ha abandonado del todo la regularidad que le mantiene en las primeras posiciones. De todos modos, según las apuestas, su progresión en Wimbledon no debería de ir más allá de los cuartos de final. Por el momento su batalla con el checo Tomas Berdych en octavos de final promete ser infernal, pero ¿alguien duda que éste es el torneo de los números uno?