Tenis: Varios "adiós" argentinos y un "hasta siempre"

En torneos de tenis de gran talla, como los Grand Slam, es muy común ver la despedida de varios jugadores argentinos en la primer ronda.

Es que el tenis argentino, si bien no está en depresión, se ancló en una meseta desértica que por momentos, deja asomar alguna flor en su superficie.

Después de la camada de grandes tenistas como Cañas, Gaudio, Coria, el mismo Nalbandián, se esperaba que el tenis argentino se posicione en un nivel superior y en escala internacional, pero no fue así. Tanto en torneos de gran trascendencia como en la mismísima Copa Davis.

Caso ejemplo: José Acasuso. Un jugador con gran técnica y de muy buen nivel que no trascender a nivel internacional. En Grand Slams jamás pudo llegar a instancias decisivas, apenas superar una segunda ronda en 2005. Ganó solamente 3 torneos en su larga carrera y jamás pudo  alzar su nombre en gran escala y lo más lejos que llegó fue al puesto 20 del ránking en 2006. Hoy, se retiró en el primer partido de Wimbledon frente a Potito Starace.

Otro: Juan Mónaco. También con tres torneos internacionales pero tampoco sin trascender en el mundo tenístico.

Juan Ignacio Chela ganó cuatro títulos y llegó a dos cuartos de final en Grand Slam pero calificado de los "peorcito" en los courts argentinos.

A esta lista se le pueden agregar varios nombres más incluídos el de Sergio Roitman o Agustín Calleri. El "Gordo" con sólo dos torneos ATP y un puesto 16º en 2003, dijo adiós al deporte luego de su derrota frente a Guillermo García López.

La contracara son aquéllas flores que crecen en el desierto: junto con Juan Martín Del Potro, máxima figura argentina del momento y mejor perfilada, están Máximo González y quizá de quien más se espera en esta última camada: Leo Mayer. El correntino de 22 años, demostró en Roland Garros lo lejos que puede llegar cuando venció a James Blake en su debut. Hoy, en Wimbledon, aplastó a Oscar Hernández y va por más.

El tenis argentino necesita apostar a una salida positiva, con más trabajo y más en equipo. Más conjunción para obtener la Davis, materia pendiente, hasta casi al grado de obsesión desde hace unos años y dar el gran salto, de la mano de estos jóvenes que dejan bien plantado al tenis argentino en el mundo.