Sudáfrica 2010: La esencia del error

Todos quedamos satisfechos con la previa de Sudáfrica 2010 y la organización casi perfecta de la Copa Confederaciones.

Si alguien tenía algún centímetro de duda sobre la capacidad organizativa de Sudáfrica para albergar el Mundial, quedaron despejadas seguramente con este ensayo un año antes.

La estructura de los estadios estuvo acorde a las circunstancias y la infraestructura de las ciudades sedes parecen estar en armonía con las exigencia del caso.

Pero un hecho que comenzó a resonar fue la inclusión de la tecnología para despejar dudas o errores arbitrales, tal cual se hacen en el tenis mediante el "ojo de halcón" a partir de la dudosa decisión arbitral del sueco Martin Hansson, cuando no cobró un tanto de Kaká, luego que el balón atravesara por completo la línea del arco, en la final de las Confederaciones, en un momento crítico del partido.

Este "ojo de halcón" del tenis es una imagen digitalizada de un sector determinado donde puede mostrar desde distintas perspectivas el pique exacto de la pelota sobre la superficie en cuestión.

En el fútbol, se intentó una suerte de árbitro tecnológico en la Segunda inglesa con poco éxito.

La pregunta del millón es ¿por qué se intenta cubrir el error humano, parte esencial del juego, con tecnología? Los errores arbitrales nacieron conjuntamente con su figura desde los orígenes del fútbol. Las decisiones arbitrales son parte del juego y el error, y no van en contra del perfeccionismo del deporte y la inclusión de tecnología no lo hacen, justamente, más perfectible. Por el contrario, le roba la esencia. Porque la excelencia del juego está justo allí: en que no es perfecto y el error humano le da la Cuota, también, humana de justicia.

Por ello, la inversión millonaria de tecnología no es la solución sino que se deberían ajustar detalles en la educación básica de los colegiados, otorgarle más calidad, distinción y mejorar el nivel de los árbitros que se eligen para competiciones internacionales y de gran jerarquía.

Si se toma la decisión incorrecta, dentro de las apuestas también se va a perder un factor importante: la intuición se volverá más mecánica y matemática que la que usamos habitualmente.