Safina y Safin: La cara y la cruz

Safin y Safina: dos tenistas, hermanos, con trayectorias parecidas, mucha calidad pero viviendo un momento totalmente distinto. Mientras que Dinara Safina acaba de proclamarse Número 1 del mundo, su hermano, Marat Safin, sigue mostrando sobre la pista qué hace que su enorme capacidad tenística se quede en la nada.

Marat ha rehusado esta a devolver la última bola de Tommy Robredo en Roma, es decir, ha dejado perder el último punto por una rabieta ante la bronca del público. Después de tres años de su nacimiento como tenista profesional, un triunfo frente a Pete Sampras en la final del US Open le llevó a ser Número 1 del mundo. Aquello data del 2000. A sus 28 años y siendo catalogado todavía uno de los tenistas de mayor talento del circuito, desde que lograra aquel sueño sólo ha destacado por su falta de concentración. Nunca se sabe qué hará Marat con una raqueta en una mano.

Es sensacional en el servicio (alcanza 230 Km/h), agresivo en el resto y en el saque y goza de un físico increíble pero, al contrario que un verdadero líder como el actual pionero del ranking, Rafael Nadal, a Marat le falla lo más importante, la cabeza.

Dinara no encontraba su sitio. Hacía eco del carácter familiar y también era protagonista de escenas impropias de la concentración y el saber estar de un tenista. El año pasado comenzó la peor temporada de su vida, pero llegó la tierra batida y una persona fundamental en la vida de la rusa afincada en Valencia: Zeljko, su actual entrenador. En alguna ocasión Safina ha reconocido que siempre sintió que le faltaba algo en su realidad tenística, “tenía los tiros pero no sabía el momento de usar mis armas. Estoy feliz de que encontré a la persona indicada para abrir mi mente", dijo refiriéndose a Zeljko.

Dinara comenzó a convertirse en la Especialista de la WTA en levantar partidos perdidos. Las remontadas de la hermana del dúo de deportistas rusos han sido memorables, ejemplos como perder un primer set y recuperar un 2-5 en el segundo, hasta ganar el partido.

La constancia que ha trabajado Safina a lo largo de su carrera, con tan sólo 23 años, se refleja en el hecho de que ha llegado al altar (a superar a las Williams, o Dementieva, o Ivanovic, o Jankovic..etc) sin lograr ningún Gran Slam y habiendo llegado tan sólo a dos finales. Las críticas de compañeras de circuito, como la propia conflictiva Serena Williams, las contrarresta recordando casos similares como el de Kim Clijsters y Amelie Mauresmo o insinuando celos por parte de la ex líder.

Lo cierto es que hoy Safina es la jugadora más temida mentalmente en el terreno de juego  y que las Williams, otro dúo tenístico, se dedican minuciosamente a los Gran Slam, dejando de lado en ocasiones al resto de torneos.
Lo cierto es que su carácter controvertido le viene de casta y a su hermano, ganador de dos Gran Slam, le ha servido para perder su posición pionera en el pódium. Lo cierto es que Dinara ha dado un cambio enorme en el último año y que ya lleva cuatro títulos este año, pero que aún no ha logrado ninguno de los grandes en toda su carrera. Lo cierto es que está seguida muy de cerca, a menos de 700 puntos, por la gran hermana mayor de las estadounidenses.

Y ahora les paso el testigo, ¿apuestan por la continuidad en el número 1 de Diniara Safina o por una trayectoria como la de su hermano?