Real Madrid - Raúl González: A pesar de la resaca de los '309'...

¿Por qué tantos se resisten a admitir que Raúl González ha traspasado la línea de ascenso para encaminarse al final de su carrera? Escribo esto justo tras la resaca de que el jugador del Real Madrid haya superado el récord de Alfredo Di Stefano con 309 goles, gracias a los dos marcados este fin de semana. Lo más fácil para sus defensores, volver a convertirlo en Dios; lo más cómodo para sus críticos en una semana como ésta, el silencio.

Raúl González despierta diversas emociones en los amantes del fútbol, Yo ni me considero defensora ni detractora, simplemente soy una aficionada al fútbol a la que le gusta disfrutar del deporte y que cree en el relevo de este jugador del Real Madrid.

El Real Madrid no se ve favorecido por la figura de Raúl. No sólo el hecho de que el indiscutible titular y capitán del equipo impida el paso a grandes jugadores, como Huntelaar, debería hacer reflexionar a muchos, sino que también habría que tener en cuenta lo perjudicial que resulta para un club que grandes delanteros se piensen mucho fichar por uno de los mejores equipos de la historia al ser conscientes de la fuerza que Raúl representa en su vestuario, en los medios de comunicación y en los despachos,  Un Villa, vitoreado en El Molinón para enfadar al Capi, no sólo tendría que estudiar la oferta del club madridista, sino que además debería valorar su relación con Raúl, ganarse a 'El 7' y pensar en si ‘le dejaría’ jugar lo que merece a merced de su calidad. Y es que los que forman parte del mundo del fútbol saben que ‘lo que dice Raúl va a misa’.

Raúl fue, es y será un estandarte del deporte rey, y a eso nadie puede negarse, pero yo me pregunto ¿a quién, además de a él que se resiste a hacerse mayor, le beneficia que selle su huella en el escudo del Real Madrid hasta el punto de no dejar paso a quienes llegan más fuertes que él?

Un medio nacional publicaba la semana pasada unos datos que hablan por sí solos: Raúl González ha decrecido en su participación en cada jugada (de hacerlo cada dos minutos ahora lo hace cada tres en un partido), en pases a sus compañeros (lo mismo, de dos a tres minutos), en dar un pase bueno (de tres a cuatro minutos) y en toques al final de temporada (a los 1.000 que venía haciendo, y suponiendo que sea titular en todos los partidos que restan, no llegará).

Aún así, al siguiente partido marca dos tantos, supera un récord y en otro medio deportivo se puede leer: “Cuando casi todo el fútbol  le da por acabado, Raúl supera una gesta que cierra bocas y transforma las críticas en textos como éste”, evidentemente, ese artículo elogiaba la efectividad y calidad de Raúl.

En fin, no creo que haya razón de ser para que el deporte y los medios deportivos se debatan entre ‘pros’ y ‘antis’ Raúl. Nadie borrará su historia, puede seguir acariciando el balón y rozando la red algunos años, sin embargo si no se desmitifica será muy difícil que aparezcan nuevos raules y que, todos, sigamos disfrutando de escenas cómo las que engendró él mismo no hace tantos años y ver cómo crece un nuevo baluarte del fútbol internacional en el Real Madrid.