Inglaterra: La eterna promesa

¿Cuál será el Mundial en que Inglaterra deje de ser un promesa y se convierta seriamente en un candidato serio y real? 1966 fue el único torneo en que los locales pudieron alzar la Copa, justamente, por el hándicap de la localía y, sin desmerecerlos tampoco, por el gran equipo que tenían con Bobby Charlton a la cabeza en su mejor momento.

A partir de 1970, Inglaterra fue siempre una sombra. Sin participación en tres ediciones, los ingleses fueron siempre una eterna promesa a los ojos del mundo que siempre esperó más de ellos.

Quizá por la frialdad con la que encaran cada torneo o quizá simplemente porque la mixtura con la que está conformado su fútbol doméstico, no permite amalgamar de forma concisa el fútbol que necesitan para alcanzar la élite.  Con sólo decir que en 1990 alcanzaron su máxima instancia en Semifinales, obteniendo a la postre un 4° puesto, cayendo con Camerún en semifinales y posteriormente con Alemania, queda claro que el combinado inglés no encuentra la fórmula para explotar a nivel mundial, al mismo nivel que sí lo hizo su liga doméstica. Para muchos amantes del fútbol, la Premier League es el mejor fútbol del planeta porque supo encontrar el equilibrio entre la severidad táctica de los ingleses con el roce y rusticidad de los latinos y africanos.Ese punto de equilibrio no llegó a contagiar a su selección para poder competir en el mundo frente a sus grandes cocos que viven dejándolos fuera. Caso Camerún en el 90, Argentina en el 98, Brasil en 2002 y Portugal en 2006.

El encargado de brindar una nueva imagen al fútbol inglés a nivel selección es el italiano Fabio Capello. Si hay justamente un técnico ganador que pudiera brindarle otra identidad al fútbol, justamente, es el italiano.

En este último Mundial 2006, para Betfair, Inglaterra fue tercera favorita (@10,00) detrás de Brasil y Alemania. Hoy, en la misma Casa de apuestas, la selección inglesa aparece como cuarta favorita (@9,40), detrás de Brasil (@6,60), Argentina y Alemania (@6,80).
¿Esta vez, Inglaterra, romperá el maleficio o seguirá siendo la eterna promesa?