Fútbol - Liga: Mucho tela que cortar

Esta frase bien podría resumir los miedos de Barcelona y Real Madrid en la Liga a falta de 15 jornadas para el final. Unos porque matemáticamente aún queda un mundo para cantar el alirón y otros porque 10 puntos resulta más que un mundo para pensar en alcanzar en un hasta ahora intratable líder. Las ocho victorias seguidas de los blancos y el pequeño pinchazo azulgrana ante el Betis han vuelto a hacer retumbar los tambores de la remontada. Una palabra maldita para unos y utópica para otros, pero que está muy presente en las tertulias de todos los seguidores del fútbol. ¿Realidad o ficción?

El presente artículo no pretende ser partidista, ni mucho menos ser fiel a la realidad, simplemente intenta aportar unas pequeñas claves para que tanto madridistas como barcelonistas sigan manteniendo viva esta Liga.

Primero vamos con las razones que tienen los madridistas para ser optimistas. No sería la primera vez ni la última que se da una gran remontada en la Liga. En los últimos 20 años, tanto Barcelona como Real Madrid han protagonizado este tipo de gestas cuando todo el mundo los daba por desahuciados. Véase las 2 Ligas que ganó el Barça gracias a las derrotas blancas en Tenerife, o la que le ganó al Depor también en la última jornada (quién podría olvidar la cara de Djukic). Y sin ir más lejos, la que protagonizó el Real Madrid de Capello hace dos años cuando nadie daba un duro por ellos y el Barça parecía intocable. Además, los blancos cuentan con ganar el clásico del Bernabéu el próximo 3 de mayo. Además, los últimos devaneos de Eto’o son seguidos con atención por los madridistas por si pudieran romper la armonía del vestuario.

Ahora analicemos escuetamente por qué el Barça no debe sentir ni de lejos el aliento blanco. Porque mucho tendría que bajar el nivel equipo de récord en la segunda vuelta para dejar escapar diez puntos ante su eterno rival, sobre todo, cuando en la primera vuelta sólo perdió 5 puntos de 57 posibles, mientras que el Real Madrid cedió 17. Porque los blancos tampoco tienen la excusa del calendario, ya que reciben a los que deja el Barça y viceversa, con un empate técnico en cuanto salidas complicadas. Por último, y más concluyente aún, porque la profunda crisis institucional de los blancos, el continuo baile de fichajes y rumores, y un futuro incierto para técnicos y plantilla no crean el ambiente adecuado para ningún tipo de remontada.

Cualquier pinchazo blanco puede ser definitivo y a este Barça, a día de hoy, resulta difícil verle alguna pata floja. Pero ya se sabe; a veces la ficción supera la realidad…