Fichajes: Lluvia de euros sobre mi...

Fuera del mundo de los fichajes, según comentan los expertos, estamos atravesando una crisis financiera mundial que durará por lo menos hasta mediados del 2010 y hasta la mayor parte de Europa, cúmulo de potencias económicas, está sufriendo los traumas de la recesión.

Ahora, dentro del mundo de los fichajes, esta crisis o recesión no parece existir, ni siquiera de tener rastros en el planeta. ¿A qué se debe todo esto?

Según un estudio de la consultora Deloitte, los equipo europeos facturaron un 7% más que en el año anterior, cuando aún no se hablaba de problemas de dinero. Y cuando hablamos de un 1%, igualmente, tenemos que agregarle unos cuantos ceros a nuestras cifras. Los sueldos también son disparatados y pierden concordancia con la realidad en el mundo: Ronaldo, Messi y compañía facturan arriba de los 15 millones de euros anuales cada uno.

Las publicidades en las camisetas también están ajenos a los problemas económicos: Aon acaba de firmar el patrocinio del Manchester United en 23 millones de euros anuales, superando al Bwin con Real Madrid (16,5 millones) y a Samsung con Chelsea (12 millones).

Este año, Real Madrid salió al cruce con una fuerte apuesta en lo que a fichajes se refiere: 150 millones entre dos jugadores; Chelsea acaba de ofrecer 52 millones por Agüero. Estamos hablando de fortunas líquidas en medio de una situación que justamente es el punto que preocupa fuerte: la falta de liquidez.

Es decir, a pesar del fuerte aumento de desempleo en el mundo, de la caída de las bolsas ,etc. los clubes de fútbol continúan siendo un negocio redituable.

La contracara de la exposición millonaria del fútbol son los clubes chicos: algunos hasta dejaron de pensar en la incorporación fantástica de estrellas, desobedecer la política histórica de contrataciones exclusivas para srever un poco hacia adentro y explotar canteranos. O sea, que en lugar de atraer grandes figuras y trabajar el marketing e imagen, se opta por una creación de la figura propia para luego hacerse de unos millones por creaciones propias. Por eso, no sería muy alocado pensar que en algún futuro, las ligas serán mundiales, sólo con equipos poderosos, quienes quizá terminen absorbiendo a los chicos.  

En el planeta Tierra todo es dinámico. Los ciclos se terminan y las necesidades llevan a una nueva vulta de hoja para reubicarse, reinsertarse y seguir permaneciendo y perteneciendo.

Y las apuestas no se escapan de este mundo. A pesar de la crisis, es un mercado que no bajará sus brazos porque así lo requiere la demanda.

Y mientras haya deportes, mientras haya fútbol y mientras una pelota gire en algún resquicio del universo, allí mandará el billete. Ya sea en fichajes o apuestas, será un mercado que jamás caerá ante ninguna crisis, sea cual fuere sus dimensiones.