Euroliga: Madrid y Barça contra las cuerdas

La Euroliga siempre se vende muy cara y eso es algo que queda bien patente si vemos que los dos grandes clubes de nuestro baloncesto, Real Madrid y Barcelona, (históricamente hablando) están al borde del KO técnico en los cuartos de final.

La Final Four de la Euroliga se ha convertido en un evento de un grupo exclusivo de equipos. En esta selecta categoría no entran últimamente Barça y Real Madrid, equipos que se han visto desbancados en los últimos años sobre todo por TAU, CSKA de Moscú, Panathinaikos o Maccabi.

La eliminación prematura de los israelíes de la Euroliga esta temporada abriría este cuarteto a nuevos invitados. Sin embargo, tanto barcelonistas como madridistas tendrán que recurrir a la heroica si quieren remontar sus respectivas eliminatorias frente a TAU y Olympiacos.

A priori, el conjunto catalán lo tiene más fácil, ya que si ganara el cuarto partido en el Buesa Arena, tendría todo de cara para meterse en la Final Four de Berlín, porque juega el hipotético quinto y definitivo encuentro en el Palau. Sin embargo, los pronósticos de Apuesta Universal son pesimistas para las aspiraciones blaugranas: paga @1.33 el triunfo vitoriano por @3.20 el del equipo de Xavi Pascual.

Por su parte, el Real Madrid (@1.56) saltará a Vistalegre como Favorito, también según Apuesta Universal, en su próxima cita ante el Olympiacos (@2.37). Pero sus posibilidades son remotas si tenemos en cuenta que los blancos están obligados a levantar un 2-0 en contra y ganar el partido decisivo en la temible pista de los del Pireo. Una hazaña de la que pocos (por no decir ninguno) puede presumir.

Las posibilidades de clasificación del Barcelona pasan por frenar a Rakocevic, Splitter, Teletovic o Mickeal y recuperar la mejor versión de Navarro y Fran Vázquez, apoyados por escuderos de lujo como Andersen, Santiago o Lakovic, entre otros.

En el Real Madrid sus mejores apuestas serán de nuevo Felipe Reyes y Louis Bullock, más algún invitado tipo Llull, Raül López, Mumbrú o Hervelle, entre otros. La defensa blanca será clave para apagar toda la dinamita que encienda el genial Papaloukas para hacer explotar a Vjucic, Greer, Printezis o Childress.