España: Una potencia mundial -Parte II- El ciclismo también cuenta

No solo de fútbol y tenis viven los éxitos españoles. También existe un deporte que lleva años manchado por polémicas con el dopaje. Sin embargo no debemos quitar todo el mérito que tienen aquellos que lo practican de forma limpia. Prácticamente desde los triunfos de Miguel Indurain no vivíamos algo similar. Las tres grandes: Giro, Tour y Vuelta. Todas con color español.

No solo de fútbol y tenis viven los éxitos españoles. También existe un deporte que lleva años manchado por polémicas con el dopaje. Sin embargo no debemos quitar todo el mérito que tienen aquellos que lo practican de forma limpia. Prácticamente desde los triunfos de Miguel Indurain no vivíamos algo similar. Las tres grandes: Giro, Tour y Vuelta. Todas con color español.

Giro de Italia - Se dice que, a principios de mayo, el ciclista madrileño Alberto Contador estaba de vacaciones en la playa cuando su equipo recibió una invitación sorpresa para acudir a la ronda italiana. Algunos de sus rivales más directos como el ciclista italiano Riccardo Riccò no acaban de creérselo: “sí, en la playa madrileña” afirmó después de acabar el Giro. Sea como sea Contador llegó a tierras italianas. No consiguió la victoria en ninguna de las 24 etapas, sin embargo fue el ciclista más regular. En la etapa 15 se enfundaría la “maglia rosa” y ya nadie se la arrebataría. Alberto Contador se convirtió de esta forma en el segundo ciclista español de toda la historia que tiene en su palmarés un Giro de Italia. Anteriormente sólo Miguel Indurain lo había logrado.

Sin embargo el equipo de Contador no fue invitado para disputar la siguiente ronda, probablemente la más importante del mundo, el Tour de Francia. Alberto ya había ganado la ronda gala en 2007. ¿Quién tomaría su relevo en 2008?.

El Tour de Francia – Partía con algunos favoritos como Cadel Evans, Denís Menchov, Riccardo Riccò o el español Alejandro Valverde. Pero ninguno de ellos se alzaría con la victoria final. El mejor ciclista de la vuelta francesa fue Carlos Sastre. El abulense había sido toda su vida un corredor muy bueno en la montaña, pero siempre había tenido un papel secundario, algunas etapas con grandes exhibiciones, pero “poco” más. Su equipo, el CSC, decidió apostar por él para 2008. Y vaya si dio la talla. Carlos Sastre consiguió su única victoria de etapa en el mítico Alpe d'Huez. Un final en el que solo triunfaron los grandes de la historia de este deporte. Sin embargo no lo tenía todo hecho. Quedaba una contrarreloj individual, donde se enfrentaría a auténticos especialistas de la materia, por lo que la ventaja de Carlos no parecía suficiente. Pero el español sacó fuerzas de donde pudo, y aguantó su diferencia que fue casi de un minuto al final con respecto al segundo clasificado. Con esta victoria Carlos Sastre vio cumplido “el sueño de su vida”.

Pero aquí no acababa la temporada. ¿Tendría todavía Carlos Sastre fuerzas para disputar con garantías nuestra ronda?

La vuelta a España - Se presentaba con mucha incertidumbre. Entre los favoritos volvían a estar Valverde, Leipheimer, Carlos Sastre y por supuesto Alberto Contador. La vuelta no tenía un claro favorito hasta que llegaron las etapas reina: etapas 13 y 14 con finales en el Angliru y en la Estación invernal Fuentes de invierno. Contador dio un golpe de efecto y se impuso en ambas. Y desde ahí hasta el final. Alberto Contador, cuyo nombre salió a la palestra hace muy poco tiempo, ya tiene en su palmarés las tres grandes: Giro, Tour y Vuelta.

Pero el triunfo de los españoles en este deporte no acabó aquí en 2008. Durante los Juegos Olímpicos de Pekín, el ciclista ovetense Samuel Sánchez conquistó la Medalla de Oro en la prueba de ciclismo en ruta. Los favoritos en esta carrera eran tanto españoles como italianos, especialmente en los nombres de Oscar Freire, Alejandro Valverde y Paolo Bettini. Pero Freire tuvo unos problemas de salud y optó por abandonar, mientras que Valverde se quedó cerca de Bettini para vigilar y ambos acabaron sin opciones. Sin embargo Samuel se metió en la escapada que llegó al final. Con otros 7 u 8 corredores entre los que destacaba el potentísimo Cancellara o el veterano Davide Rebellín, Samuel Sánchez disputó un agónico sprint, donde apenas dio opciones a sus rivales pese a no ser el teórico más rápido. De esta forma el ciclista de Oviedo se convirtió en el primer y único español hasta el momento en ganar la Medalla de Oro en esta modalidad.