David Nalbandian: ¿Una operación le salvará?

El tenista David Nalbandian se plantea entrar al quirófano para intervenir quirúrgicamente una lesión en su espalda, después de un año de molestias. La intervención le retiraría de la pista lo que resta de temporada, pero la pregunta es clara, ¿logrará volver a subir las cuotas de las apuestas o el declive profesional va más allá de su cadera?

Nalbandian ha sido el primero en eluir de toda responsabilidad a su lesión en la derrota de Estoril, torneo que ha ganado en dos ocasiones (2002/2006). El argentino transmitió a los medios que después de una semana de reposo, y tras retirarse en el Godó y no acudir a Roma, llegó a Portugal con "la mejor forma posible" y que, simplemente, jugó peor que su rival, el chileno Paul Capdeville. Palabras que honran al rubio que podría haberse escondido tras su espalda y prefirió afrontar la derrota.

Sin embargo, y a pesar del empeoramiento de sus condiciones físicas, estas palabras cercioran una opinión: después de un año con la lesión, las molestias en la cadera no son la causa principal del problema en su juego, acusado en 2009. Cuántas veces se ha escrito sobre la falta de ambición y poca preparación psicológica de David Nalbandian.

Si por algo ha destacado el argentino en el circuito, después de demostrar su alta calidad en 2006 colocándose tercero en la tabla, ha sido por sus actitudes conflictivas, su gusto por cosas 'ajenas' al tenis o por ser una incógnita su rendimiento antes de cada partido.Nalbandian es uno de los tenistas más arriesgados por los que apostar.

El propio David Nalbandian ha desvelado su temor ante los resultados de la intervención quirúrgica, ya que el problema no es que le mantenga distanciado del terreno de juego entre cuatro y seis meses, sino que sus capacidades físicas no vuelvan a ser las mismas o, lo que es peor, que no mejoren de la actualidad.

Un suspiro de alivio en el entorno del tenis se oyó al oír al argentino descartar cualquier intención de retirarse. Nalbandian es conflictivo dentro y fuera de la pista, inconstante y poco fiable para nuestros pronósticos, pero cuando quiere y puede desprende un tenis espectacular, y de eso no queda tanto.