Copa del Rey: Del Nido presiona a su Sevilla

Las declaraciones con que Jose María Del Nido invita a su equipo a afrontar la semifinal de Copa del Rey no tienen desperdicio: "No hay un vasco que duerma sabiendo que juega Kanouté. A mí que juegue Llorente me da exactamente igual", argumentaba con una lógica aplastante el presidente sevillista. 

Las apuestas para la final de la Copa del Rey exaltan como favorito al Athletic, que lleva 24 años sin hacerse con una pero acumula en su vitrina 23. Aún así, el Sevilla ganó en 2007 su última Copa, frente al Getafe, viene de ganar en casa de los leones el partido liguero (1-2) y su posición en la clasificación favorece a los andaluces. Nada tiene que ver una competición con otra, pero el entendimiento de un conjunto puede resolver cualquier conflicto en el terreno de juego y eso nunca hay que obviarlo.

Si tuviera que fijarme en el momento de uno y otro equipo para decantarme por un pronóstico en esta semifinal de la Copa del Rey 2009 me inclinaría más por los sevillistas, sin embargo tienen un gran aspecto en contra, su presidente.

El tono soberbio y chulesco con el que el presidente Del Nido les ha lanzado al campo de batalla puede pasarles factura. Ha puesto en boca de sus jugadores la intención de comerse "al león desde la melena hasta la cola" y estar convencidos de ser uno de los finalistas. El optimismo es positivo para afrontar un encuentro de estas magnitudes. Sin embargo la prudencia y respeto del "partido a partido" que transmite Caparrós a sus futbolistas, combinado con la motivación que ahora les llega a los bilbaínos del sillón sevillista y la necesidad de encontrarse con la tradición de su historia copera, será un chute de energía para los locales.

Por contrapartida, creo que un posible exceso de confianza de un Sevilla con menos tradición copera y el testigo, impregnado de presión, que alegóricamente les ha pasado su presi, puede jugar en su contra.

El Sevilla recupera a Luis Fabiano y David Prieto, mientras que Fran Yeste se recupera para los vascos. Las apuestas por los goles de Luis Fabiano, Kanouté y Llorente están reñidas.

Las casas de apuestas podrían, además de tener en cuenta la actitud de los dirigentes para pensar en el estado anímico de los jugadores, crear apuestas para ver cuál de los presidentes y entrenadores de los equipos será más fanfarrón para afrontar o zanjar un encuentro, ¿no les parece?