Ciclismo-Dopaje: Locos por 'morder' a Valverde

Ser ciclista se ha convertido en una profesión de riesgo. Lo que en otros tiempos tenía tintes épicos e, incluso, románticos, ha pasado a ser una persecución constante por los casos de dopaje que han salpicado al deporte de las dos ruedas en los últimos tiempos. Nadie se escapa a la presunción de culpabilidad. Basta con pedalear más rápido que el resto y conseguir muchas victorias para entrar en la temida rueda de (culpables). Alejandro Valverde cumple ambos requisitos y los ‘vampiros’ de Italia están como locos por hincarle el diente y relacionarlo por fin con la famosa Operación Puerto.

Pongámonos en antecedentes. Desde que salió a la luz este caso, empezó el baile de corredores emparentados con Eufemiano Fuentes, un médico cuyas malas artes se han extendido al resto de deportes. Manolo Saiz, Basso, Ullrich, Vinoukourov, Mancebo, Botero, Óscar Sevilla, Heras y muchos otros ucumbieron a sus embrujos y cayeron en desgracia para la historia del ciclismo. Ya entonces hubo muchos rumores que vinculaban a Valverde con el médico, sin embargo, nunca salieron pruebas fehacientes para incriminarle. Dos años después, parece que la justicia italiana ha dado por fin con la prueba del delito, una bolsa de sangre intercambiada por otro nombre, cuyo ADN podría coincidir con el del murciano. Una prueba que firmaría hasta el mismo Perry Mason. Ahora Valverde tendrá que defenderse y demostrar su inocencia.

Hasta aquí la trama italiana. Pero la cosa se complica por la manía persecutoria que tienen en Francia e Italia con todos nuestros deportistas. Seamos francos, ni unos ni otros soportan ver a Contador, Sastre, Pereiro o al propio Valverde en lo más alto del podio. Si no que se lo digan a Rafa Nadal, al cual intentan relacionar con casos de dopaje un año sí y otro también. Esta caza de brujas puede acabar con la imagen de un gran campeón. ‘Bala Verde’, apelativo que se ganó en las filas del Kelme, no quiere ser otra bala perdida del ciclismo mundial. Un deporte, que por desgracia, ya acumula muchas en la recámara en la última década.