Chelsea: Pura garra

El Chelsea tendrá la oportunidad en las semifinales de la Champions de resarcirse de la eliminación que sufrió a manos del Barcelona de Rijkaard en octavos de final de 2006, cuando posteriormente los blaugranas conseguirían su segundo título en esta competición.

El Chelsea llega a este final de temporada en su mejor versión y justo cuando nadie les esperaba. El orgullo y la garra de los blues pueden ser los rivales más peligrosos del equipo de Guardiola. Jugadores como John Terry, Lampard o Drogba, amén del poderío físico de otros tantos jugadores que no paran de correr durante todo el encuentro son las señas de identidad de este equipo.

Y nadie mejor para exprimir a este Chelsea que Guus Hiddink, especialista en sacar el máximo provecho de todos los jugadores, ya sean surcoreanos, rusos, holandeses o ingleses. Aunque pocos confiaban en la capacidad de reacción del equipo inglés tras la marcha de Mourinho, el entrenador holandés se ha convertido en el mejor bálsamo para devolver la ilusión a la afición de Stamford Bridge.

El Chelsea, con poco ruido y muchas nueces, es junto al Barcelona el único equipo que puede conseguir la ansiada triple corona esta temporada. Sin embargo, parece que esta circunstancia no acaba de convencer a casas de apuestas como Miapuesta cotizan su victoria en la Champions a @4.50, su remontada en la Premier no tiene precio (y eso que sólo le separan cuatro puntos del líder) y, eso sí, le dan como claro favorito (@1.44) para la final de la FA Cup frente al Everton.

Lo que está claro es que a las semifinales de la Champions llegarán casi en idénticas circunstancias que su rival, aunque evidentemente con menos brillantez. Para este partido los augurios de Miapuesta no son nada halagüeños para el partido del Camp Nou, donde pagan bastante bien su victoria (@5.00).

Lo cierto es que tampoco les daban muchas opciones para acabar con a la exquisitez táctica del Liverpool de Benítez y dieron la campanada en Anfield. De hecho, Drogba y Lampard demostraron entonces estar en su mejor momento. Igual que Hiddink tratará de frenar todo el arsenal barcelonista, Guardiola tendrá que estar muy pendiente de la contundencia inglesa.