Bayern: Fiabilidad alemana

El Bayern de Múnich ha regresado a la elite del fútbol europeo por la puerta grande. Los bávaros pasaron una temporada de castigo y no participaron en la Champions la temporada pasada, pero esta edición quieren hacerse notar. Una penitencia que pasó con absoluta serenidad divagando por la Uefa y volviendo a alzarse con el título de la Bundesliga. Su contundente victoria en los octavos de final de la Champions frente al Sporting de Lisboa les sitúa de nuevo como una apuesta fiable.

Los aficionados del Bayern están poco acostumbrados a ver a su equipo fuera de la máxima competición, máxime, cuando la Bundesliga se ha convertido casi en su coto exclusivo de caza (21 títulos frente a los cinco del segundo más laureado, el Borussia Mönchengladbach) y esta temporada no parece que vuelva a haber una excepción. Las cuotas de Bwin a que vuelve a ganar su campeonato son de @1.70, frente a los @3.50 del Hertha de Berlín, @8.00 del Wolfsburg, @12.00 del Hamburgo o @16.00 del Hoffenheim, auténtica sensación del fútbol alemán este año.

Y es que el Bayern vuelve a tener ese aroma de equipo mítico. Si no que se lo digan al Sporting de Lisboa, equipo que fue un juguete en manos de la maquinaria alemana (13-1 en la eliminatoria, al más puro estilo maltés). Sin embargo, Bwin no lo tiene tan claro y confía poco en la eficacia alemana pese a esta goleada histórica. Manchester, Barcelona, Chelsea y Liverpool están por delante en sus pronósticos, mientras que da al Arsenal las mismas posibilidades que a los bávaros (@10.00)

Poco ruido y muchas nueces. El Bayern ha hecho de estas dos virtudes sus señas de identidad. Ha sabido superar su travesía en el desierto con fichajes estelares como los de Luca Toni y Franck Ribéry, que han devuelto a los bávaros a la primera línea de la parrilla de salida europea. A su lado destacan talentos de la fábrica de fútbol alemán como Schweinsteiger o el ya veterano Miroslav Klose, paradigma de máxima fiabilidad de cara a puerta. A estas alturas de temporada resulta difícil decantarse por un rival, pero si alguien busca fiabilidad, el equipo de Klinsmann tiene buenos argumentos.