Baloncesto: Raül López está de vuelta

Raül López era el director de orquesta de aquella generación de oro que coronó al baloncesto español en el Mundial Sub-20 de Lisboa (1999) y que siete años después conseguiría el primer título mundial absoluto. En este último, el ahora base madridista había dejado la batuta y la magia a Calderón. Ahora está de vuelta y su equipo lo nota.

Raül López ha sido clave para mantener a flote al Real Madrid en la ACB y la Euroliga en los últimos partidos. Su aportación ha crecido sustancialmente gracias a su mayor continuidad en el juego y a que las lesiones que le impidieron triunfar en la NBA con Utah Jazz le están respetando.

Quizás el base catalán no genere el mismo debate que su tocayo de fútbol. Quizás nunca debiera existir dichos debates. Sin embargo, lo que está claro es que su talento nunca debió de abandonar las canchas de baloncesto.

Por fortuna, muchas de las esperanzas blancas vuelven a estar depositadas sobre sus manos y en las de valores fijos como Louis Bullock y Felipe Reyes. El primer envite contra el Olympiacos del Pireo les fue esquivo y eso que Raül López (11 puntos) plantó cara a uno de los mejores bases europeos de la última década, Papaloukas (13 puntos y 13 asistencias, el doble que todo el equipo blanco), quien finalmente se convirtió en el gran protagonista de la noche.

Ahora tendrá al menos dos partidos para desquitarse. El primero mañana, para el que Miapuesta no confía mucho en su resurrección y la del Real Madrid (@3.75), pese a que ya diera muestras de poder asaltar el pabellón de La Paz y la Amistad (curioso nombre para acoger tanta exaltación griega).

En la ACB tampoco tendrá una salida fácil este mismo fin de semana. El Gran Canaria (@1.88) se ha convertido por derecho propio en un fijo de playoffs en las últimas temporadas y sólo marcha dos puestos por detrás de los blancos (@2.00) en la clasificación. Una vez más la resistencia de Raül a la fatiga será fundamental para contradecir a Miapuesta, ya que su sustituto natural, Pepe Sánchez, ha demostrado que no está ya para muchos trotes, y Sergi Llull explota mejor sus cualidades de escolta que de base.

En el primer partido en Atenas ya se tuvo que sentar en los instantes finales y el Real Madrid tiró todo su buen trabajo por la borda. Si Joan Plaza aprende a dosificarle mejor, seguro que su equipo sube en las apuestas.