Argentina: Maradona vs Riquelme

Por segunda vez en tres años, Juan Román Riquelme, estrella boquense, le dijo adiós a la Selección Argentina. ¿Qué pasa con Riquelme?

Hagamos en primer lugar una pequeña introducción al caso: Tras la estrepitosa eliminación Alemania 2006 y críticas posteriores, JR Riquelme le dijo adiós a la Selección, aduciendo el delicado estado de salud de su madre. Con la era Basile, convencido por el DT, Riquelme volvió no sólo a adueñarse de la "10", sino de la cinta de capitán y del mando del grupo.

Hoy, con Diego Armando Maradona como técnico, el libertinaje del vestuario cambió rotundamente. Riquelme no soportó las críticas del técnico sobre su estilo de juego, lento, poco vertical y no tan incisivo como Diego pretende para la Selección. Riquelme presiente que podría ser figura de banco de suplentes o más adelante, ni ser convocado para Eliminatorias y Mundial. Su ego, elevado y alimentado como pocos, no se lo permitiría.

El análisis que merece la situación va más allá quizá de lo que pueda apreciarse desde el exterior. El problema de raíz es la poca aceptación que hoy en día tiene Riquelme en el grupo. Su enfrentamiento público con Lionel Messi en la Copa América 2007 le quitaron crédito ante sus compañeros, además de su egolatría, insoportable para algunos, pretendiendo ejercer un liderazgo que ya no le pertenece.

Los códigos de estrellato cambiaron de manos. A Diego Armando Maradona nadie se lo puede discutir siquiera. Es él no solamente quien se responsabiliza por los destinos de la Selección, sino que además, es quien se ganó merecidamente la condición de estrella durante muchos años y de eso sabe.

Futbolísticamente, tampoco se puede refutar la ratificación de Maradona a la autoexclusión de Riquelme: el equipo funcionó a la perfección sin el enlace, además que el esquema 4-4-2 ya rondaba en la mente del técnico desde hace tiempo.

Sumado a esto, la lentitud de Riquelme ralentiza la dinámica que pueden imponerle Agüero-Messi-Tévez, que más allá de ponerle una pausa al juego, lo disminuye contando la vorágine que pueden provocar la velocidad y definición de los tres delanteros.

Riquelme es parte del pasado en la Selección mientras Maradona esté al mando. Y la mayor parte del mundo del fútbol en Argentina no se preocupó en lo más mínimo, por el contrario. Porque el Riquelme de Boca no es el mismo de la Selección y los privilegios que tiene en su club, están lejos de aceptársele vistiendo la celeste y blanca, además que Román jamás funcionó en etapa decisivas en torneos de prestigio. Román siempre salió por la puerta de atrás con la mayoría de técnicos que tuvo (casos Val Gaal, Pellegrini y Rikjaard). Román jamás pudo adaptarse, siquiera aceptar, que un técnico sea quien decida sobre él. Román demostró no ser la salvación para su Selección. Román no es Maradona. Y ése, justamente ése, es su principal problema.