Apuestas tenis: La 'cabeza' de Nadal

Las apuestas por Rafa Nadal siguen siendo seguras. De los últimos partidos de Rafa Nadal, torneo tras torneo, rival tras rival, unos fuertes otros a priori no tanto, se extrae una única lectura: lo que es imbatible en Nadal es su 'cabeza'.

Nadal comete tantos errores en un partido como cualquiera, quizás unos cuantos menos. No es 'sobrehumano' por sus dotes tenísticas, si no por la mentalidad, fuerza y frialdad que crece en él partido a partido. Nunca da un punto, un juego o un encuentro por perdido. A la mayoría de los jugadores que actualmente mueven el circuito de ATP se les puede ver abatidos, descentrados, arrojar la toalla en un momento del encuentro por ser conscientes de que no lograrán su objetivo.

Me atrevería a decir que sólo hay dos tenistas de primera línea que jamás se dan por vencidos, aunque los números hablen por sí solos, el de Manacor y David Ferrer. La diferencia es que el primero, en el 99% de los casos obtiene recompensa a esa compostura, y el alicantino, a pesar de su actitud luchadora hasta quedarse sin aliento, no cuenta con la fuerza física y moral de Nadal.

Ya se ha escrito demasiado sobre la prioridad de una buena 'cabeza' en un tenista. ¿Cuántas veces se ha dicho que es más importante una fuerte mentalidad que el físico o las cualidades técnicas en un profesional de la raqueta? Sin embargo, en el ‘Caso Nadal’ no hace falta parafrasear más, basta con seguirle durante cinco partidos seguidos, de los buenos y los malos.

Realmente, un tenista fuera del top 50 es capaz de comprometer en un juego o en un punto al número 1. Sin ir más lejos ayer, Rafael Nadal & Frederico Gil (6-2, 6-2), un contundente resultado frente al número 75 del mundo y procedente de la fase previa. Aún así el portugués tuvo sus momentos, le puso en dificultades al líder en el fondo y en el resto, Nadal no fue intachable sino constante y emergente en su seguridad.

El pasado domingo, Nadal se enfrentó al gran Novak Djokovic en la final de Monte Carlo. Aunque la desigualdad era menos previsible que ayer, el aficionado piensa que la trayectoria del español no pone ‘peros’ a su victoria. Pues, además de ver un partidazo, se pudo ver a un Nadal al que le costaba resolver su juego y en los que Djokovic era superior. ¿La diferencia más rotunda? el abatimiento que en los últimos tramos mostró el serbio y que ni se acercó al rostro de Nadal.

En fin, que las apuestas siguen sumando en confianza a la ‘cabeza’ de Rafael Nadal.