Apuestas Atlético de Madrid: Pobre niño rico

El Atlético de Madrid tiene el síndrome del niño rico. Todos los años lo tiene todo para ser feliz y ganar sin mayores problemas sus partidos, pero cuando empieza la temporada siempre toca sufrir hasta el último minuto.

El preocupante arranque del Atlético de Madrid, tras una ilusionante previa de Champions, vuelve a ser penoso. El equipo de Abel se estrenó en Liga con una derrota abultada en campo del Málaga (3-0) y no pasó del empate en el Vicente Calderón ante dos equipos humildes como el Racing de Santander o el Apoel.

Quizás este último es el más duela a los siempre sufridos aficionados del Atlético, ya que supone un revés importantísimo para clasificarse entre los dos primeros de su grupo en Liga de Campeones, ya que Chelsea y Oporto serán dos huesos durísimos de roer, máxime si los colchoneros siguen por el mismo camino.

La crisis institucional que atraviesa el club, en el que el clan de la familia Gil parece inamovible, aparecen como principales excusas para justificar el mal inicio de temporada.

Más allá de todo este tejemaneje siempre está el complejo de pupas que arrastran los atléticos un año tras otro y que no logran quitarse de encima desde aquel ya histórico doblete.

Las mayores alegrías desde entonces han sido el ascenso tras dos años en el infierno de Segunda y dos clasificaciones seguidas para Champions, un pobre bagaje para un club que está llamado siempre a cotas más altas.

Parecía que esta temporada el viento soplaba a favor. Tras varios rumores, y tiras y aflojas, consiguieron retener a sus dos grandes estandartes, el Kun Agüero y Diego Forlán, jugadores que a priori sí le darían ese plus para plantar cara a cualquiera.

A estas dos importantísimas bazas se unía el hecho de mantener un bloque más o menos compacto, en el que la apuesta por Abel en el banquillo parecía toda una garantía de continuidad del proyecto, apuntalando la defensa con jugadores jóvenes como Cabrera y un portero de enorme futuro como Sergio Asenjo.

Pero ya se sabe que cuando todo pinta bien a orillas del Manzanares, siempre las cosas se tuercen por el lado que uno menos se lo espera.

El Atlético tendrá que hacer frente en los próximos cuatro partidos a una serie de calamidades que podrían acabar en catástrofe. Y lo peor de todo es que no se divisa luz al final del túnel; entre los malos resultados, la inestabilidad en los despachos, las lesiones y el virus FIFA del Mundial sub 20, parece que llueve sobre mojado.

Barcelona, Valencia, Almería y Oporto echarán más leña al fuego. Aunque para no ponernos tan dramáticos, quizás una victoria ante los blaugranas aclare todo el panorama y todo se transforme en un país multicolor.

Para eso sólo se necesita tumbar en el Camp Nou al equipo del triplete, Guardiola, Messi, Iniesta, Xavi, Ibrahimovic, etcétera, etcétera, etcétera. O lo que es lo mismo, llevarle la contraria a las apuestas de bet-at-home, que pagarían muy bien (@8.50) tal sorpresa. Lo peor de todo es que el Atleti ya necesita de milagros a las primeras de cambio…