Regularización del juego privado online, con las mismas deficiencias

Una nueva Comunidad Autónoma española está interesada en regularizar los juegos de azar por internet. Castilla y León ha dado a conocer su intención de elaborar un decReto que ataña a esta cuestión en el próximo año.

Sin embargo, el documento podría partir de un error habitual en estos decretos, no pedirán asesoramiento a ninguna empresa relacionada con el mundo online. Para su redacción van a contar, exclusivamente, con empresas relacionadas con el juego físico tradicional como bingos, casinos o máquinas tragaperras, olvidando que la mayor parte del juego que se trata de regular es el vigente a través de internet. La decadencia tendrá más importancia de la debida, puesto que la ausencia de información del sector del gambing (entre otras, Casas de apuestas) delimitará que el documento regule estrictamente a las empresas que ofrecen estos servicios fisícamente, y no a través de la red. La confusión sobre las competencias de cada autonomía será un hecho si no se evita previamente.

Otro punto de conflicto es que sean las comunidades y no el Estado el responsable de redactar el informe, puesto que la independencia de cada reglamento indica la posible falta de coherencia y eficacia del decreto. Lo lógico sería que debido a que el ámbito de aplicación de internet es algo más extenso y complejo que las comunidades en sí, esta regulación la creara o al menos la 'guiara' el propio Estado.

Y por supuesto, algo que esperan todas las empresas asociadas al juego, tanto online como offline, es una reducción de los impuestos que les vayan a gravar, pues los impuestos que abonan hoy en día los casinos, bingos y demás son desorbitados.

Por otra parte, si la situación del juego a través de la Red en España es complicada, hay que destacar que en otros países, como Alemania, Noruega o Bulgaria, tampoco existe una política de regulación que sirva de ejemplo. Ante esta situación de inestabilidad, es probable que, durante la primera quincena del mes de diciembre, el Consejo de la Unión Europea incluya, como uno de los temas a tratar por sus grupos de trabajo, la actual problemática que deriva de la falta de regulación de los juegos on line.