Normativa europea del juego de azar y las apuestas

Las apuestas y los juegos de azar se convierten en un punto de desencuentro entre los distintos países de la Unión Europea. La reunión prevista para abordar la regularización y estimación de la política entorno a este sector no encontró el acuerdo común. Mientras España insiste en que se debería crear una normativa común para toda la UE, otros socios europeos, como Reino Unido, Austria o Malta, plantearon la posibilidad de una regulación comunitaria. La legislación nacional difiere muchoentre los 27 estados miembros de la UE. Mientras que en países como Francia, Alemania o Italia los juegos de azar están prohibidos y supeditados a autorización específica en otros la ley es más abierta. En lo que se refiere a los juegos de azar por internet, son seis los estados miembros que los prohíben completamente -Chipre, Alemania, Estonia, Grecia, Países Bajos y Polonia-, otros no llegan a la prohibición, pero sí se muestran más restrictivos que con otras modalidades. Los distintos países pusieron en común las características que definen la política del juego en sus territorios, la globalidad, sus objetivos y los instrumentos que emplean. La Presidencia elaboró un estudio del que partió la cita y que pone de manifiesto el trabajo que han realizado durante el segundo semestre de 2008. Así, la reunión significa la predisposición a tratar de forma individualizada y concreta este tema, puesto que se convirtió en la reunión pionera acerca de aspectos tan concretos del sector de juego. En el documento se recogían reflexiones como la lucha contra la adicción, la protección a los menores, la protección del orden público y a los consumidores, la lucha contra el juego ilegal o los impuestos. El punto de visto español se corresponde con la necesidad de mantener el análisis de las particularidades del sector durante los semestres en que preside la UE los chescis y suecos. Cómo no, salió a colación la importante fuente económica en la que se ha convertido el sector del juego de azar y las apuestas. En cuanto a la estructura del mercado, la mayoría de los países aplican normas distintas a los distintos segmentos del sector (loterías, apuestas deportivas e hípicas, casinos, bingo). Las loterías suelen depender de monopolios o de organismos que poseen derechos exclusivos; mientras para las apuestas lo más frecuente es conceder licencias. En principio la reflexión europea queda abierta y expuesta a nuevos análisis y planteamientos.