Cuando en un mismo evento hacemos apuestas a favor y en contra de una misma opción, podemos obtener un beneficio sin importar como termina un evento, lo cual se conoce como trading.
Para ilustrarlo tomemos este ejemplo, imaginemos que estamos en el partido de tenis entre David Ferrer y David Nalbandián. En un momento dado nos encontramos con estas cuotas:
En este momento tomamos la decisión de apostar en contra de David Nalbandián por un importe de 10 € a una cuota de 1,24, y afortunadamente para nosotros David Ferrer gana un par de puntos y el mercado se coloca en esta situación:
Si ahora apostamos 9,61 € a favor de Nalbandián @ 1,29, habremos conseguido un beneficio de 0,37 € pase lo que pase en el partido. Esto se explica de la siguiente manera:
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En la primera pantalla, al apostar en contra de David Nalbandián 10 € , estamos asumiendo un riesgo de 2,40 €, ya que al estar la cuota a 1,24 tendremos que pagar 2,40 € por cada 10 € apostados.
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En la segunda pantalla, apostamos 10 € a 1,29, que tiene un beneficio potencial de 2,79 € una vez descontadas comisiones estándar.
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Si gana David Nalbandián el partido, perdemos los 2,40 € de apostar en su contra pero ganamos 2,79 € de apostar a su favor.
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Si gana David Ferrer el partido, perdemos los 9,61 € que hemos apostado a favor de Nalbandián a 1,29 pero ganamos la apuesta en contra, y recuperamos 10 €.
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En ambos casos obtenemos beneficios, en el primer caso, 2,79 € - 2,40 € = 0,39 € y en el segundo caso, 10€ - 9,61 € = 0,39 € independientemente del resultado.













