Es aquella apuesta en la que pasan varias semanas, o incluso meses, hasta que se conoce su resultado definitivo.
Ejemplos de este tipo de apuestas son las de ganadores de ligas, ganadores de torneos, o mercados que salen mucho antes de que empiecen a disputarse. Hay que tener en cuenta que si realizamos este tipo de apuestas, nuestro dinero estará parado hasta que se conozca el resultado. Será una mejor opción tratar de sacar rentabilidad a ese dinero por otros medios mientras nos sea posible aguantar sin realizar una apuesta a largo plazo.













