Cuándo realizar redbook

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Si bien dejar escapar valor en un greenbook (cierre de trading en positivo) puede suponernos perder dinero a largo plazo, psicológicamente es mucho menos soportable perder dinero a corto plazo. Es por ese motivo que los seres humanos arriesgamos más ante una situación de pérdida y somos más conservadores ante una situación en la que salimos beneficiados.

Y este tipo de actuación contradice el lema popular que todo trader debe conocer: "dejar correr las ganancias y cortar las pérdidas". Es por ese motivo, entre otros, por el que tan poca gente gana dinero con el trading, porque para tener éxito en este tipo de operaciones tenemos que actuar de la forma contraria a como estamos diseñados.

En la anterior entrada vimos las posibilidades que teníamos cuando lográbamos completar un trading de forma exitosa, y en esta vamos a ver cómo actuar cuando nuestra apuesta de entrada va por mal camino. Volvemos a recordar la importancia máxima de un plan de trading, que son aquellos análisis pre-partido en los que decidimos de antemano qué hacer si nuestra entrada es exitosa, qué hacer si nuestra apuesta va mal y a cuánto cerrar.

No son pocas las veces que me encuentro con traders que se inician y que a mitad de partido se toman unos segundos para pensar cómo poder finalizar su trading. ¡ERROR! Esos segundos son muy valiosos. Da igual que haya una lesión en un partido de fútbol, da igual que haya un tiempo muerto en un partido de baloncesto, estás condicionado por lo que está pasando, por las posibles ganancias o pérdidas actuales, y eso hace que vaya a ser muy complicado tomar la mejor decisión posible. Por eso es tan importante tener un buen plan de trading.

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Volvamos a la situación. Estamos dentro de una operación, pre-partido o live, y las cosas no van bien. ¿Qué hacer? Tenemos varias opciones: esperar a que nuestro equipo remonte… o asumir que nos hemos equivocado. Antes de decidir qué hacer tenemos que tener en cuenta el stake con el que hemos entrado a la operación.

Creo que es evidente que no es lo mismo entrar a una apuesta simple (2, 3, 5% de nuestro capital) que entrar a una operación de trading. Las diferencias son notables. Si entramos a una apuesta simple, una vez pulsemos el botón de turno ya estamos dentro, es como un buzón, metemos la apuesta y nos vamos. En cambio, para una operación de trading exige que estemos delante y prestemos atención. Y en ese proceso pueden pasar muchas cosas: que se te vaya la conexión a internet, que la casa de intercambio no esté operativa en ese momento por X motivos, que tengas que ausentarte unos minutos por vaya usted a saber qué… mil cosas.

Por lo tanto, el stake que tenemos que utilizar para trading tiene que ir en consonancia con las posibles eventualidades descritas. Si bien, en ocasiones, se puede utilizar un stake más amplio alegando que "es para trading" hemos de ser conscientes de los riesgos que corremos al exponer más capital en juego del necesario. Por eso y por la realidad que voy a comentar ahora.

Como comenté a inicios de esta entrada, somos muy orgullosos. Nos cuesta mucho cortar las pérdidas porque siempre pensamos que vamos a ganar. Como siempre pensamos eso antes de iniciar una operación y como "en el deporte todo es posible" pues tendemos a cerrar poco o nada nuestros tradings perdedores, siempre con la esperanza de que el partido se dé la vuelta. De ese modo, se puede unir la circunstancia de que hemos asignado una cantidad excesiva a nuestro trading, por consiguiente, cortar la sangría supondría una pérdida mayor de lo normal y, además, está el factor psicológico que nos anima a seguir en la operación.

Sabiendo eso, asignando una cantidad de stake adecuada a nuestra apuesta y teniendo un plan de trading preparado (siempre tenemos que adaptarlo un poco a lo que está pasando, obviamente) podremos tomar la mejor decisión. Por ello, si antes de entrar a nuestra apuesta hemos otorgado un stake bajo, creo que hay ocasiones en las que no es oportuno cortar nuestra apuesta, siempre que voluntariamente hayamos destinado esa cantidad a la operación, y no haya sido por ser avariciosos queriendo ganar más. Todos los demás casos los describo a continuación:

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Operaciones de scalping: Exigen un cierre establecido de antemano el 100% de las ocasiones por la cantidad arriesgada. Van íntimamente relacionadas con nuestro plan de trading; si el plan dice cerrar en un punto y stop-loss en otro, hay que ser fieles a nuestra lectura.

Operaciones pre-partido: Hemos entrado pre-partido y nuestro equipo/jugador ha empezado de forma lamentable. Su cuota ha subido un 50% y tenemos dudas sobre cómo actuar. Aquí podemos ser un poco más flexibles, pues queda mucho partido y un mal inicio lo puede tener cualquiera. Hemos de diferenciar entre mal inicio, estado de gracia del rival y falta de actitud.

Si en un partido de baloncesto el rival las mete todas, debemos ver si es por defensa laxa o por acierto desmesurado. Si a nuestro jugador en tenis le han roto el saque debemos saber ver si es por errores propios o porque el rival las mete todas en la línea. En los segundos casos debemos aguantar un poco hasta nuestro máximo establecido en el plan de trading, y en el primer caso lo más coherente es cerrar, sin descartar una posible entrada en caso de que nuestro jugador mejore su juego.

Operaciones live: Estas operaciones suelen darse cuando el partido ya lleva unos minutos, y suelen ser producto de tendencias. Las tendencias las hemos de imaginar en nuestra mente simulando a las gráficas en los mercados financieros con soportes y resistencias. Si un equipo de baloncesto va perdiendo de 20, se acerca un poco a 12-15 durante varios minutos y baja la barrera de los 10 puntos, podemos interpretar que ese soporte se ha roto, y la tendencia ha cambiado. Lo mismo cuando un equipo está a 7-8 unos minutos y le hacen un parcial de 6-0 y se ponen a 14: estamos anta una ruptura de resistencia. Mi consejo es lanzar stop-loss, puesto que nos estamos guiando por tendencias cortoplacistas.

Como ya hemos mencionado, tanto las operaciones live como las operaciones pre-partido que no sean de scalping pueden tener un stake menor y ser apuestas que no tienen por qué ser cerradas. Son los casos de apuestas de alto valor en las cuotas, que aunque puedan parecer que son similares a las apuestas tradicionales, nos dan la opción de poder cerrar con un buen beneficio, debido al desajuste en las cuotas que hemos sabido localizar. Y en el caso de perderlas sin cerrar, simplemente perdemos una pequeña parte de capital.

¿Cómo saber cuándo cerrar? No vais a encontrar ningún manual por la red que os diga cuándo cerrar, ni en verde ni en rojo. Sólo la experiencia os dará las claves para sacarle el máximo valor a las cuotas. Lo único que sí puedo comentar es que, ante la duda, seáis fieles a vuestro plan de trading; si pre-partido os marcáis cerrar en un determinado punto, cerrad. Vuestro corazón siempre os dirá que es posible la remontada, porque como he comentado, siempre pensamos que vamos a ganar, pero en el trading no operamos con los sentimientos, tal como hace la mayoría, operamos con la cabeza. Y como la buena cerveza, ésta cuanto más fría, mejor.