Guía de las buenas apuestas - Etapas hasta llegar a ser un apostador experimentado

Fases para conseguir ser un apostador experimentado


En las diferentes etapas por las que pasa una persona desde que empieza a apostar hasta que se convierte en un apostador experimentado, podemos diferenciar varias que suelen ser comunes a la mayoría. El pasar por las primeras etapas rapidamente y llegar a la fase de apostador experimentado sin haber perdido mucho dinero puede conseguirse si antes se han leido textos como este.


El primer contacto con las apuestas deportivas suele producirse gracias a un amigo o porque tras ver algún anuncio nos llame la curiosidad el tema. Lo habitual es hacer un pequeño ingreso y hacer algunas apuestas sobre cosas que creeemos que pasarán, por ejemplo, que el Barça gane su partido de liga, sin pensar en la cuota ni en cuanto dinero le apostemos, simplemente creemos que ocurrirá eso por nuestros conocimientos del deporte en cuestión y apostamos. Generalmente el balance suele ser positivo, tenemos más dinero del que ingresamos y empezamos a creer que esto es muy fácil o que nosotros somos muy buenos. 


La siguiente fase comienza cuando le perdemos el respeto a las apuestas deportivas, profundizamos en los distintos tipos de apuestas y en deportes más desconocidos, tipo curling o dardos, y como creemos que esto es muy fácil, apostamos a deportes y ligas raras, y a apuestas donde el factor suerte influye muy directamente, tipo como será el primer gol, quien sacará de centro, etc. También es habitual que entre nuestras apuestas hagamos combinadas de cuotas muy elevadas intentando hacernos ricos rapidamente. El resultado es obvio, perdemos el dinero que habíamos ganado en la etapa inicial y lo que habíamos ingresado.


Ahora pueden pasar varias cosas que dependerá del tipo de persona que seamos: puede que dejemos las apuestas porque hemos perdido dinero y no queremos perder más o puede que para intentar recuperar lo que hemos perdido ingresemos nuevamente y repitamos los mismos errores. Lo habitual es lo segundo, y además lo más corriente es que este paso lo repitamos en varias ocasiones, pues el afán por querer recuperar rapidamente el dinero junto a nuestra falta de conocimientos apuestiles, hace que nos equivoquemos una y otra vez en aspectos tan importante como la buena selección de picks o aplicar correctamente stakes, lo cual repercute directamente en el dinero que nos jugamos en cada apuesta.


Cuando ya hemos escarmentado y perdido demasiado dinero, lo que solemos hacer es buscar ayuda, y donde mejor que en internet. Empezamos a conocer foros, blogs y páginas especializadas, y a leer sobre apuestas, con lo que empezamos a entender que esto no es nada fácil, sino que hay que saber mucho para dominar el mundo de las apuestas deportivas. Descubrimos a los tipsters, a los cuales seguimos en sus apuestas pues ellos son especialistas y conocen el deporte en profundidad. Leemos sobre manejo de banco, estrategias, etc y conocemos gente con la que intercambiamos puntos de vista y a los que preguntamos nuestras dudas. Vamos por el buen camino, esta etapa se puede considerar como la del apostador medio.


Poco a poco vamos consolidando nuestros conocimientos, ya no hacemos apuestas tontas sino que seguimos a los tipsters y nos atrevemos a argumentar nuestras propias apuestas. Controlamos mucho más el dinero que metemos en las apuestas y las cosas van mejor que antes, parece que pronto recuperaremos lo que habíamos perdido, y aunque nos peguemos algún batacazo más por meter más dinero del adecuado a alguna apuesta que hemos visto muy clara, si somos pacientes, y llevamos a rajatabla lo que hemos aprendido, pronto podremos decir que estamos en la fase adulta del apostador. Ojo, que esto no quiere decir que vayamos a ganar mucho dinero, sino que ahora es cuando podemos empezar a plantearnos las apuestas deportivas con algo de conocimiento, ya que hasta ahora lo habitual habría sido regalarle el dinero a las casas de apuestas, pero eso es inevitable mientras uno va adquiriendo los conocimientos oportunos.