Las apuestas deportivas como herencia

Igual que el año pasado por estas fechas, al acercarse el torneo de tenis de Wimbledon, reaparece la noticia de la apuesta a largo plazo que puede convertirse en una fantástica donación a la ONG Oxfam (Intermón): si Roger Federer gana, su séptimo título en el All England Club le reportaría al apostante Nick Newlife una ganancia de 101.840 libras esterlinas, unos 115.000 euros.

La verdadera noticia, sin embargo, es que esa apuesta se realizó en 2003, cuando el suizo ganó su primer título de Wimbledon. Entonces William Hill pagaba las siete victorias de Federer en el Grand Slam inglés a 66/1 (en el sistema decimal sería una cuota de 67'00). Newlife se jugó 1.520 libras a esta cuota y se encuentra ahora a un sólo título de ganar. Aún en el caso de que el tenista de Basilea no consiga ser campeón por séptima vez este año, en las normas de la apuesta se señalaba que tenía de tiempo hasta 2019 para conseguir los siete campeonatos.

La otra parte curiosa de la noticia es que Newlife falleció en febrero de 2009 a los 59 años de edad, por lo que no podrá disfrutar de sus ganancias en caso de que las llegue a haber. El británico dispuso antes de su muerte que todas las posibles ganancias de las apuestas que hizo a largo plazo, fueran a parar a la organización no gubernamental Oxfam.

Las apuestas a largo plazo pueden considerarse como inversiones, según la confianza que tengamos en nuestros pronósticos, pero lo cierto es que normalmente tienen un carácter más lúdico que rentable, esas apuestas que se suelen hacer 'por si acaso'. Las más comunes son las que se hacen al ganador de torneos, por ejemplo, al campeón de Liga. Las cuotas, cuanto más a largo plazo sea la previsión, más altas serán; así que a la larga el beneficio puede ser muy alto. El riesgo es que, pese a que en las apuestas a largo plazo se suele poner un límite, es posible, como en el caso de Newlife, que no lleguemos a ver el desenlace... aunque esto parece un poco extremo.

Las capacidades premonitorias de Nick Newlife han dado muy buen resultado para mucha gente. Algunas apuestas, como la que hizo a que Andy Roddick ganaría siete títulos de Grand Slam, parece claro que no van a resultar ganadoras; sin embargo, con las 4.420 libras que apostó a largo plazo, no sólo las ha recuperado sino que ya ha obtenido ganancias. Newlife ganó en 2009 una apuesta de 250 libras que también hizo en 2003 a que Federer conseguiría 14 títulos de Grand Slam, lo que le reportó 16.750 (la cuota también era de 66/1). Además, pudo adivinar el futuro exitoso del piloto Lewis Hamilton y ganó una apuesta que hizo, cuando el inglés ni siquiera había ganado una sola carrera, a que llegaría a ser campeón mundial.

Las historias de apuestas a largo plazo, como la de Newlife, parecen, a veces, leyendas urbanas. Sin embargo, hay muchas casas de apuestas que las ofrecen (especialmente las del Reino Unido) casi por una cuestión de tradición. En WebApuestas os recomendamos que, de vez en cuando, os paséis por la sección de Especiales de William Hill o Ladbrokes, porque al 'por si acaso' también hay que añadirle el 'nunca se sabe'.