Trading deportivo: en busca del value

No existen los atajos, ni las estrategias para apostar que nos hagan ganar de una forma segura. No hay trucos que nos conduzcan al éxito seguro.

Eso lo dejamos para las películas que juegan con la ficción, envolviendo ese mundo en fantasía donde todo es posible, pero en la realidad nadie regala nada. El dinero fácil NO existe. A pesar de ello, el dinero está ahí y hay que buscar la manera de hacerse con él.

¿Cómo? La información es poder y ese poder hay que buscarlo y encontrarlo. Necesariamente eso requiere de nuestra implicación, trabajando, informándose, leyendo para así tener conocimientos más precisos de lo que puede ocurrir en un determinado encuentro. El saber más que los demás inevitablemente nos concederá ventaja, y de eso se trata. Buscar la especialización resulta una de las claves para triunfar en las apuestas deportivas, y triunfar equivale a ganar dinero. Dominar todos los deportes es imposible, por lo que deberemos concentrar y no diversificar nuestros esfuerzos. Esto es otra de las buenas prácticas a llevar a cabo.

Como comentado en otros artículos, cuando hacemos trading deportivo en Betfair Exchange, las apuestas no las hacemos contra la Bookie si no que apostamos contra otros usuarios, a los que ofrecemos una determinada cuota por un evento o suceso que entendemos ocurrirá o no.

Conocer bien los pormenores de un partido, el estado físico de los jugadores, su estado mental, sucesos sobrevenidos que afectan al grupo, lesiones, ausencias, estadísticas y un larguísimo etcétera que pueden influir en el resultado de un encuentro, nos dará una clara ventaja sobre quien no maneja esa información, sobre todo en Betfair Exchange.

Las casas de apuestas, normalmente, conocen muy bien todos los circunstancias relativas a un evento y las cuotas son fiel reflejo de ese conocimiento, aunque hay veces que se les escapa alguna y es ahí cuando tenemos que estar listos para apreciar su error o nuestro acierto.

Encontrar el valor en las cuotas nos hará ganar a largo plazo, es decir saber cuando una cuota está bien pagada, descubrir el value en los pronósticos poco a poco nos convertirá en ganadores.

Pero ¿como valorar correctamente una cuota?
Previo a esto hay que definir qué es una cuota y qué significa: las cuotas, llamadas odds en inglés, son la forma que tienen de representar las casas de apuestas la ganancia que vamos a percibir si acertamos nuestro pronóstico. El premio se calcula con la sencilla formula siguiente:

Ganancia = Cantidad apostada x (Cuota -1)

Esa cuota va directamente correspondida con la probabilidad de que el pronóstico suceda. Así una cuota baja nos refleja una seguridad mayor de que se produzca un resultado y a la inversa, conforme crece la cuota, disminuye la posibilidad que ocurra algo. De este modo la probabilidad de acierto resulta fundamental para que determinemos la cuota justa que le corresponde a un evento y poder decidir si la que nos ofrece la bookie es más o menos adecuada, a nuestro criterio. Para convertir esa cuota en porcentaje se utiliza esta formula:

Probabilidad = 1 / Cuota x 100

Así una cuota @1,20 significa que damos un 83,3% de probabilidad de que suceda un resultado. Una cuota @2 corresponde al 50% de probabilidad. Conforme aumente la cuota, disminuyen las posibilidades.

Imaginemos un partido de tenis al que otorgamos un 50% de posibilidades a cada jugador, utilizando la formula anterior tendremos como cuota resultante la de @2:

50 = 1 / Cuota x 100 = Cuota= 1 / 50 x 100 = 2

Realmente con esa probabilidad lo normal es que la bookie tradicional ofrezca unas cuotas parejas, en torno al @1,85 para cada jugador, ya que descuenta de la misma su porcentaje de ganancia.

En el Exchange siempre las encontraremos más cerca de la probabilidad calculada, más cerca de esa cuota @2. Por ejemplo en la final WTA de Cincinnati 2017 entre Garbiñe Muguruza y Simona Halep, en el Sportsbook de Betfair nos ofrecían para ambas una muy buena cuota de @1,90 que mejoraba ostensiblemente en el Exchange con @1,97 para Muguruza y @1,98 para Halep.

Ahora es cuando entra en juego toda esa información que conocemos y que podemos utilizar para asignar nuestro porcentaje de probabilidad a un evento que estamos analizando. Como resultado, obtendremos que la cuota ofrecida tiene o no tiene value a nuestro entender, nuestra estimación subjetiva.

Conseguir encontrar el valor en las cuotas resulta esencial para que nuestro rendimiento en las apuestas deportivas resulte positivo, pues nos dará beneficios a la larga, que es de lo que se trata.

Trading apuestas deportivas

No es nada fácil valorar las posibilidades de que algo suceda o no suceda y en eso tenemos que trabajar para conseguir criterio y experiencia.
Como norma, las cuotas que son ofrecidas por las bookies nos dejan un margen negativo a lo que el value se refiere, pues estas incorporan su margen de beneficio adicional, por lo que son inferiores a lo que la probabilidad realmente nos señalaba. Escoger apuestas con un valor inferior al considerado "justo" nos conducirá a la perdida con el paso del tiempo.

El valor lo encontraremos en las cotizaciones que nos ofrezca una probabilidad de acierto mayor que la considerada por la bookie. Ellos también pueden errar y tenemos que estar atentos. La visión con la que se analiza un partido, por poner un ejemplo, se ve influenciada por quien lo considera, así tendremos tantas opiniones como personas lo valoren.

Por tanto, las cotizaciones que se asignan a los diferentes resultados serán dispares. Por suerte, todos no somos iguales y tenemos nuestras preferencias, gustos, opiniones, discrepancias, en definitiva nuestro punto de vista y eso favorece, en este caso concreto, el mundo del trading.

En las casas de intercambio como Betfair Exchange, podemos encontrar cuotas con mayor valor que en las casas de apuestas convencionales, pues al ser ofrecidas directamente por apostantes resultan más justas y competitivas, resultando mucho más atractivas para el apostante, pese al consabido 6,5% de comisión que aplica la casa. Por lo tanto ir a favor del value nos hará ganar en el largo plazo.