Actuar cuando nuestra lectura del partido es acertada pero el marcador no

Si bien el trading plan es la parte fundamental sobre la que gira la planificación de nuestras operaciones de trading y, como hemos comentado en otras entradas, debe de ser una base sólida sobre la que cimentar nuestras lecturas de partido, seguirlo de una forma demasiado estricta puede llevarnos a enfocar el partido desde la subjetividad, lo cual suele llevar a resultados polarizados: o ganamos mucho o perdemos más de lo debido.

Este tipo de lecturas subjetivas suelen ser más frecuentes en partidos de equipos conocidos y en competiciones populares, como por ejemplo la Champions League. La clave en los planes de trading no reside en tener clara la idea inicial de partido, sino en saber amoldar esa idea a lo que vaya sucediendo en el mismo. Sin embargo, en ocasiones lo que va sucediendo a modo de resultado contrasta con lo que estamos viendo (juego, ocasiones) y choca aún más cuando el tipo de partido es el que teníamos previsto, pero el marcador está en contra de la "lógica" del encuentro.

Vamos a tomar como ejemplo el Nápoles – Besiktas, de la 3ª jornada de Champions League.

Los italianos se presentaban tras 2 derrotas en liga, pero con 6 puntos de 6 en la competición continental. Nuestra lectura pre-partido tenía en cuenta que la cuota inicial del Nápoles (@1.45) era demasiado baja como para entrar con ella pre-partido (al menos para trading, se podía buscar algún asian hándicap en apuestas convencionales) y dado que venían de una mala racha en la que sus rivales se habían adelantado en el marcador en los últimos 2 encuentros, era posible que volviese a suceder o, como mínimo, que el partido les costase un poco más de la cuenta.

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El Nápoles comienza con 6 córners casi consecutivos, y se encuentra con un inesperado gol del ex-barcelonista Adriano en el minuto 12 que pone las cuotas por encima del par para los locales. Nuestro plan de trading nos invitaba a buscar una mejor cuota para los locales y ya la hemos encontrado. Tras esa primera entrada al encuentro, el Nápoles sigue con su juego ofensivo y encuentra el empate a 1 sobre el minuto 30 de encuentro.

Dependiendo de nuestra apuesta (victoria de Nápoles o LAY a Besiktas) en este momento podemos cerrar con beneficios completando la primera parte del trading. Pero imaginemos que no cerramos, sino que consideramos que nuestra apuesta tiene valor con más recorrido y decidimos esperar, por ejemplo, hasta el descanso.

En el caso de elegir esa opción, nos encontraríamos con la problemática sobre la cual gira todo este artículo: en el minuto 38 Aboubakar adelanta, de nuevo, a los turcos y pone el 1-2 en el marcador. Por el partido que estamos viendo, la apuesta lógica volvería a ser layear al Besiktas, pero ya tenemos una apuesta de ese estilo abierta. ¿Qué hacer en esta situación?

Como pudimos ver en el artículo orientado al reparto de stake en un mismo encuentro: El reparto de stake para un mismo encuentro, cuando entramos a un partido nos fijamos la unidades máximas a invertir hacia un mismo sentido (apuestas en una misma dirección) y de ello va a depender que tengamos que estarnos quietos o volver a entrar con el Nápoles. En el caso de haber cerrado el trading inicial, sería sencillo volver a entrar con ellos, pero si no lo hemos hecho (y esta situación hipotética lo contempla) no debemos apostar.

Psicológicamente es complicado ver una apuesta relativamente clara, como el 1X del Nápoles al descanso perdiendo 1-2, y no poder entrar porque ya estamos dentro, imaginemos, con la unidad máxima de stake que podemos permitirnos para este encuentro. Esa situación se acrecienta cuando en la reanudación el conjunto napolitano sigue provocando córners, falla un penalti y desperdicia algunas ocasiones más.

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Puede pasársenos por la cabeza entrar a otros mercados, como el over de goles o al empate en el encuentro, pero en realidad estamos buscando una excusa para re-entrar al mercado, ya que todos estas apuestas tienen relación con nuestra apuesta inicial; el over sabemos que pasa por que el Nápoles anote, y el empate lo mismo. El conjunto local empata en el minuto 70 tras otra pena máxima y, de nuevo, tenemos otra ocasión para cerrar nuestro trading. Nos encontramos ahora a pocos minutos para el final, con un dominio claro de los italianos, pero en el marcador no se refleja esa superioridad, y tampoco en nuestras apuestas.

Ésta es una situación que sucederá con frecuencia en las apuestas deportivas, y ante ella sólo podemos actuar con disciplina y pensar en la rentabilidad a largo plazo.

El encuentro, como colofón, terminó con otro gol de Aboubakar para los turcos que vencieron 2-3 en San Paolo, y todos los que se encontrasen backeando al Nápoles acabarían con una sensación muy parecida a la que en estas líneas hemos descrito: los que tengan conceptos avanzados de psicología y control del bankroll, quizá pudieron salvarse de una pérdida mayor, pero aquellos que no tuvieran esas aptitudes, probablemente salieron muy tocados de este encuentro.

A posteriori podemos pensar que las 2 derrotas del Nápoles en partidos anteriores pudieron pesar en el final del encuentro y que eso era algo que debíamos haber tenido en cuenta.

La realidad es que la apuesta a favor de un equipo que lanza 15 córners, provoca 2 penales y le anulan un tercer gol a poco de anotar el segundo, hemos de considerarla como ganadora la mayoría de ocasiones. Eso es con lo que debemos quedarnos, entender que en las apuestas y en el trading, en unas ocasiones perder es ganar y, en otras, ganar es perder. Siempre pensando en el sempiterno largo plazo.