Mis primeros pasos en trading deportivo

No siempre pensamos en el simple resultado a ganador que normalmente nos ofrecen las casas de apuestas y buscamos y rebuscamos para encontrar un mercado que satisfaga nuestra previsión de cómo acabará tal partido o que sucederá en un momento concreto del mismo.

La simple elección de "No ganará" se encuentra excluida de las bookies convencionales y en ocasiones resulta ser lo que ansiadamente andamos buscando y que de una manera más o menos enrevesada nos tenemos que inventar la forma de apostar por ello, hacerlo en sentido contrario (negativamente), por ejemplo en tenis o baloncesto será que el otro contrincante ganará, en el caso de fútbol al 1X o al X2(según el caso). Las casas de apuestas cruzadas, de intercambio, Exchange o P2P, nos ofrecen esa posibilidad de forma directa, apostar por que un jugador o un equipo no ganará un determinado encuentro o que algo en concreto no sucederá, la hacen posible a golpe de un clic.

Es decir que nos permiten dar órdenes distintas: las de "A FAVOR" y las de "EN CONTRA". Esta última opción clarifica mucho nuestro objetivo, por lo que ahora podemos cubrir nuevas posibilidades de apuestas que antes debíamos de escudriñar para llegar a conseguir. Los términos BACK, apostar a favor de que ocurra lo que creemos que sucederá, y LAY, apostar en contra de lo que puede ocurrir, son a los que hacen referencia estas dos opciones que resultan fundamentales en las casas de intercambio.

Creer que algo sucederá, a favor, o que algo no sucederá, en contra, son las posibilidades por las que los usuarios han de decantarse en una casa de intercambio.

Para que el sistema funcione, es necesario tener por un lado a un usuario que piense que un suceso ocurrirá y por otro lado a otro que se decante por la opción contraria, así generamos ese cruce de apuestas. Alguien que oferta una opción y otro que acepta ese ofrecimiento con la opción contraria, podríamos decir que realizamos una compra y venta de un determinado suceso, se crea así la oferta y la demanda.

En las casas de apuestas tradicionales, nuestra posición únicamente está en el lado del comprador, siempre compramos la oferta que la bookie nos ofrece, sea más o menos justa según nuestra perspectiva. En las casas de intercambio, podemos ocupar tanto la posición del comprador como la posición del vendedor. EL vendedor actúa como "la bookie" y define un precio, o mejor dicho una cuota. Esa cuota es la que debemos vender-ofrecer al mercado, una cuota que por lo general resultará más apetecible que las encontradas en los mercados de las casas de apuestas online habituales, pues van exentas del margen de beneficios que también le aplican aquellas.

Así podremos encontrar mayor rendimientos a nuestro dinero en una casa de intercambio pues las cuotas no se encuentran tan adulteradas por las casas ya que están propuestas por y para los usuarios y eso mejora el margen. El objetivo es comprar barato para vender caro, especular en el intercambio y con ello conseguir ganancias, tradrear.

Esta circunstancia hace tan diferente este modo de relacionarse con el mundo de las apuestas online, ya que es frente a otro usuario contra quien apuestas y no contra una casa de apuestas. La labor de esta es meramente observadora y de regulación de su plataforma.

A pesar de ello su intervención es necesaria pues es quien aporta el soporte por el que realizar las transacciones entre apostantes o traders. Esa intervención no es gratuita, faltaría más, pues las casas de apuestas – incluso las de intercambio - son un negocio y como tal existen para generar beneficios. Retienen un porcentaje de las ganancias generadas por las apuestas ganadas, la famosa "comisión".

En el caso de Betfair Exchange, la comisión se calcula multiplicando las ganancias netas por la cuota base del mercado (6.5% para clientes residentes en España). A partir de esta cantidad, Betfair aplicará un descuento (entre 0 y 60%), más o menos importante según el volumen de apuestas realizado.

Mis primeros pasos en trading deportivo

Esto abre un nuevo tipo de trato entre las casas de apuestas de intercambio y los musuarios, pues el interés ha cambiado, y donde con las casas de apuestas convencionales todo tiende a que no ganemos, aquí ocurre lo contrario. A las casas de apuestas de intercambio o Exchange les interesa que acertemos pues con ello reciben su comisión. De hecho, en el P2P, uno siempre ganará la apuesta habrá otro que pierda, pero esa operación genera un beneficio que lucra a la garante que es la casa de apuestas. Su interés siempre está presente.

En la actualidad Betfair es la única plataforma que posee licencia para operar como casa de intercambio en el mercado español, tras la retirada hace pocos meses de Carcaj. Existen otros muchos sitios pero que operan en países donde la regulación no es tan rigurosa como en España.

A pesar de ello, cabe destacar que muchos jugadores buscan fuera de nuestras fronteras más liquidez, es decir mercados más suculentos que el español, donde haya más dinero en juego, como es el caso en la versión .com de Betfair Exchange.

Es evidente que a medida que sean más los usuarios que utilicen esta manera de hacer apuestas deportivas, el volumen de apuestas intercambiadas aumentará y con ello el capital, lo que beneficiará tanto a la casa, pues tendrá más rendimiento, como a los usuarios que dispondrán de más y mejores mercados. Todo crece.