Enfocar de forma diferente una inversión en el Exchange

Si sois asiduos a los artículos de Webapuestas sobre Betfair y el trading deportivo, habréis podido comprobar cómo se le otorga una especial importancia a la supervivencia en los mercados, más allá de obtener o no ganancias en los mismos. La principal premisa del trading es sobrevivir. Éste punto hace referencia, evidentemente, al control del bankroll y a la gestión del capital en las operaciones.

Hemos de hacer una distinción importante, especialmente valiosa para aquellos traders especializados en las apuestas deportivas. El modelo de negocio de una casa de apuestas en el intercambio, no tiene nada que ver con el de su sección de apuestas convencionales. Una casa de apuestas estará contenta si un usuario pierde dinero para jugar contra ellos, pero no le parecerá tan bien, o como máximo se mostrará indiferente, si el mismo usuario lo pierde en el intercambio contra otro usuario. Por este mismo motivo, nosotros tenemos que enfocar de forma diferente una inversión en el Exchange a como lo solemos hacer en el Sportsbook.

Suelen decir los que saben de esto, que cada vez que entramos al mercado es el momento perfecto para practicar buen trading. Sin embargo, cuando entramos no queremos hacer fantasías, queremos ganar. Los entrenadores de fútbol que alardean de querer practicar buen juego, independientemente de los resultados que coseche su equipo, suelen afirmar que una cosa va ligada a la otra, y que si juegas bien acabarás ganando los partidos. Esa es la teoría también para el trading deportivo, con la ventaja de que no deberíamos de tener la presión por obtener resultados a corto plazo.

Betfair Exchange

Por desgracia, la práctica es bien diferente a la teoría y nos auto-imponemos dicha presión, por la necesidad de reafirmar nuestra estrategia o nuestra habilidad al operar. Uno de los problemas de los métodos de inversión, entre ellos el trading deportivo, es que no tenemos medidores para determinar si un movimiento tiene esperanza positiva a largo plazo o no lo tiene. La única forma que tenemos de ver que todo va como tiene que ir es acabar con más dinero al finalizar el día del que teníamos al empezarlo. Para ello, en ocasiones recurrimos a métodos poco matemáticos como doblar la inversión para recuperarnos de una pérdida, entrar a operaciones que no habíamos analizado pero que, casualmente, están en juego en el momento inmediato de perder nuestra anterior apuesta, y demás formas de destruir nuestro capital.

Es precisamente por esto por lo que comenzábamos el artículo hablando de la importancia de sobrevivir. Tanto en las apuestas deportivas como en el trading (bursátil o deportivo) tenemos en todo momento la posibilidad de apostar TODO nuestro dinero, siempre que dicha apuesta u operación tenga la suficiente liquidez para ser realizada. Por lo tanto, desde que nos sentamos a operar, siempre hay una posibilidad, un momento de ofuscación (lo que en poker se conoce como tilt) que puede acabar propiciando acabar con nuestro capital destruido.

No nos engañemos, nuestro capital puede doblarse tantas veces como suerte tengamos en este tipo de movimientos, pero sólo basta una operación perdedora para quedarnos con el balance a cero. En Betfair intercambio tenemos algunas posibilidades para controlar nuestros impulsos con los límites diarios o por pérdidas que nos podemos imponer, pero la solución al conflicto no es alejarse de él, sino tratar de solucionarlo desde la base.

Registrate y apuesta con Betfair

La solución desde la base pasa por comprender el objetivo primero de cada operación (crear una ventaja a nuestro favor que suponga un valor esperado positivo a largo plazo) y englobarlas todas en ese mismo marco. Para lograrlo es fundamental que nuestra situación personal sea la óptima y operar con ese único objetivo.

No se opera para pagar deudas, no se opera para llegar a fin de mes (salvo colchón económico detrás) ni tampoco se opera para hacerse rico de la noche a la mañana. Al final, el trading deportivo se desmarca del sensacionalismo que rodea al negocio de las apuestas deportivas y del trading bursátil, porque realmente nadie está interesado que pierdas tu dinero; el operador querrá que sigas jugando para que más gente utilice su plataforma y los demás traders querrán que sigas en el mercado para hacerlo más líquido y tener cuotas más competitivas.

Recordando la frase con la que abríamos el artículo, la principal premisa es sobrevivir y, sobreviviendo día tras día, tendremos la posibilidad de seguir operando y de seguir buscando situaciones con valor esperado positivo, mientras que si en algún punto de nuestra carrera como traders acabamos con nuestra cuenta a cero, habremos sido expulsados del mercado.

Si el golpe no ha sido demasiado duro para nosotros siempre podremos volver a ingresar capital para volverlo a perder, pero al final ganar se acaba resumiendo en entender el juego, entender las probabilidades y el largo plazo, comprendernos a nosotros mismos y tener una férrea disciplina. Si en algún punto de nuestro recorrido no acabamos entendiendo todo eso, el final acabará siendo siempre el mismo.

El trading acaba evocando a lo más elemental de la existencia; una lucha de todos contra todos con el único objetivo de devorar o ser devorado para sobrevivir.