Diferencias entre gestión de riesgo en las apuestas de trading y deportivas

La gestión de riesgos, junto al stop-win y al stop-loss, forman parte del entramado orientado a cumplir nuestro objetivo en el mercado: sobrevivir. Tan simple y tan complejo a la vez, nuestro objetivo en el mercado ha de ser sobrevivir día tras día, conservar nuestro capital para poder operar al día siguiente.

Decía Alexander Elder, un reputado trader bursátil, que los mismos principios que rigen Alcohólicos Anónimos pueden ser tomados por los traders, sustituyendo la palabra 'alcohol' por 'pérdida'. Una analogía un poco chocante a simple vista, pero que refleja lo que quiero transmitir. Al final, el trading es una lucha diaria contra el mercado y contra uno mismo, una lucha en la que hemos de mantenernos sobrios, ya que nuestro bankroll puede soportar pequeños tragos, pero una gran borrachera lo puede dejar a 0 de la noche a la mañana.

Por lo tanto, imprescindible tener red de protección cada vez que realizamos trading. Pudiera parecer que para realizar una operación de trading, todas estas medidas de seguridad son excesivas. Ciertamente, al apostante que proviene de las apuestas deportivas tradicionales es una de las cosas que más le impacta al conocer esta modalidad de inversión. En cambio, el apostante profesional sabe que exponer una gran cantidad de capital al mismo tiempo es un riesgo innecesario.

¿Qué sucede cuando realizamos una operación de trading o una apuesta online convencional?

Asignamos nuestro 2% de bankroll y, al saldarse la operación, recalculamos nuestro capital a fin de poder estimar, de nuevo, el porcentaje para la siguiente operación. Ahora, ¿qué sucede cuando tenemos en juego 15 apuestas simultáneamente? ¿Vamos a exponer un 30%? Hay grandes diferencias en la gestión de riesgos de ambas modalidades.

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La principal característica de la gestión de riesgo en apuestas deportivas convencionales es que el ejercicio de la gestión lo realizamos pre-evento, con la tranquilidad y posibilidad de planificación que ello conlleva. Determinamos qué porcentaje de nuestro capital vamos a utilizar durante un periodo concreto (un día, un fin de semana) y en ese momento finaliza nuestro plan de seguridad.

La ventaja más notoria es que podemos realizar 500 apuestas pre- partido en un día, que vamos a utilizar la misma cantidad de dinero que si hiciéramos 50, acotando nuestro porcentaje tope de acuerdo a la gestión elegida (conservadora, moderada, agresiva, se miden en porcentajes de exposición al riesgo). Es importante resaltar que en ambas modalidades, un 5% es un 5% lo miremos como lo miremos.

Finalmente, al no haber comenzado los eventos, es menos probable que queramos añadir más apuestas a las estudiadas una vez establecida la gestión de riesgos, porque las condiciones salvo lesiones de última hora, son las mismas que cuando comenzamos a analizar los encuentros.

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Para las apuestas de trading no podemos destinar una cantidad fija a cada apuesta, ni siquiera estableciendo las fiabilidades de cada una previamente, ya que no sabemos cuántas apuestas vamos a acabar realizando. En el trading establecemos unos parámetros para entrar a un partido, y si esos parámetros no se dan, ese partido queda descartado.

Al contrario también sucede, podemos programar no a entrar en un encuentro donde el claro favorito sale con un hándicap de 3 goles, pero si empieza perdiendo y su cuota se torna interesante, nos podemos plantear entrar con ellos. En este tipo de gestiones se suele establecer un porcentaje variable pre-eventos, llamándole 'la máxima cantidad que estoy dispuesto a perder dentro de un rango'. Es trabajo del trader repartir esa cantidad entre los eventos con valor que vaya viendo en el live.

Iremos añadiendo apuestas hasta que nuestro tope salte, pero el factor que lo complica todo es que las apuestas se van saldando en un tiempo menor, normalmente, que en la anterior modalidad, teniendo que recalcular nuestro tope y nuestro porcentaje de exposición de forma constante.

Las diferencias entre gestiones de riesgo son claras. Sea por vocación o no, siempre acabo otorgando más dificultad a la toma de decisiones live. De esta forma, con la gestión de riesgos de eventos en marcha, tenemos un tope fijado, pero ese tope se va ampliando de acuerdo a los beneficios que tengamos.

Nos encontramos, entonces, buscando valor en los partidos, calculando nuestro balance y, a la vez, haciendo el cálculo de los beneficios obtenidos para ver cuánto podemos flexibilizar nuestra gestión de riesgos. Lo más sencillo es decir 'tengo tal tope y estoy tantas horas como máximo delante de la pantalla'.

Puede ser la opción más sensata, pero no la más rentable, porque no se trata del número máximo de horas ni del porcentaje jugado, se trata de que cada apuesta con valor para trading es una oportunidad para ganarle al mercado. Y esa oportunidad puede aparecer en la primera apuesta, en la última o puedes apagar el ordenador y perdértela.

Una vez más hago hincapié en la importancia de la mentalidad del trader. También conocida como mindset en otras disciplinas, deja a un lado el apartado técnico de operar para sacar a la luz lo que realmente importa, la lucha contra nosotros mismos.

Al final, esa capacidad resolutiva en la improvisación (podemos tener nuestro plan de trading fijado, pero re-evaluar los escenarios de los partidos no deja de ser una decisión bajo presión que se toma en un tiempo reducido), ese 'moverse en la batalla', acaba marcando la fina línea que divide a un ganador marginal de un ganador absoluto.