Cómo afrontar el inicio de las ligas

El inicio de todas las competiciones, especialmente las que son más mediáticas, siempre atrae a dos tipos de apostantes: el espectador emocional y el espectador casual. Pasa cada temporada con el inicio de La Liga/Premier, la Champions League y, cómo no, la NBA.

Coincidiendo con las primeras jornadas de baloncesto americano 2016-2017, vamos a lanzar unas líneas hablando sobre cómo afrontar este tipo de competiciones desde el punto de vista de esos dos tipos de espectadores, y compararlo con la forma de operar del apostante profesional.

El apostante casual se siente atraído por las competiciones de renombre porque en ellas compiten jugadores de renombre, que al fin y al cabo es lo que conocen. Intentan sacar partido de la información que tienen (la misma a la que puede tener alcance todo el mundo, realmente) y suelen jugar fuerte. El problema real de este tipo de apostante no es tanto el staking o monto destinado a cada operación (que también) sino el hecho de valorar a los equipos por lo que hicieron el año pasado o por lo que han hecho durante la pretemporada.

Uno de los principales problemas que tienen es la poca capacidad de ver la competición como una carrera de fondo, y apuestan en las primeras jornadas como si la liga ya se estuviera acabando. Esto puede acabar de dos formas: en bancarrota rápida o en bancarrota progresiva.

Pese a ello, no todo está perdido para este tipo de apostante, y es que si tiene la suerte de que sus lecturas coinciden con los resultados de las primeras jornadas, es posible que el hecho de obtener las primeras ganancias haga que se tome las cosas con más calma y decida preservar el capital obtenido invirtiéndolo de forma más cuidadosa. Sólo en ese punto el apostante casual puede dar el paso a apostante habitual, en su camino hacia la madurez en las apuestas.

El apostante emocional suele prepararse muy bien la competición antes de que se inicie, y suele estar especializado en una sola liga, conociendo así los entresijos que la rodean. Sus inicios en la competición se asemejan más a los de un apostante profesional, siendo cauteloso a la hora de asignar los stakes en las primeras jornadas, pero su rendimiento suele verse lastrado por la cantidad de partidos a los que juega, precisamente por las ganas que tiene de que comience su competición. Hay otro factor negativo intrínseco al hecho de ser un apostante emocional, y es que si los resultados no se dan desde un inicio este tipo de apostante tiene un umbral de la frustración bastante más bajo que el apostante profesional.

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A este tipo de apostante podremos verlo 1-2 meses antes de que comience SU competición hablando de los fichajes, posibles candidatos al título y estilos de juego de los equipos. Como sólo suele jugar una liga, generalmente, la ausencia de resultados puede influir en su rendimiento posterior, ya que emocionalmente si te falla la única liga que juegas, de la que generalmente eres gran conocedor, el panorama de beneficios se te torna bastante gris.

Finalmente, el apostante profesional suele tener un abanico algo más amplio de ligas a las que jugar, sabiendo que si bien es importante la especialización, también lo es la diversificación de mercados. No se emociona cuando inicia una gran competición, no apuesta de inicio y se limita a ver jugar a los equipos para determinar patrones y tendencias que puedan serle útiles en el futuro. Es posible que por dar cobertura a los eventos lance pequeñas apuestas a muy bajo stake, pero sabe que esa no va a ser la fuente de beneficios principal a lo largo de la temporada.

La gran diferencia entre el apostante profesional y los demás es que no es resultadista. No le interesan los resultados de inicio de la competición, porque sabe que lo importante viene después. Es consciente de que los estados de forma de los equipos no están aún ajustados en las primeras semanas, y que las sorpresas pueden ser más frecuentes en ese punto de la temporada, por lo que controlar el stake es básico para sobrevivir.

Los consejos que podemos dar para los inicios de las competiciones se asemejan bastante a la forma de apostar que practica el apostante profesional, pero también entendemos que no todo el mundo desea enfocar de la misma forma las apuestas deportivas. Es interesante en las primeras jornadas buscar sorpresas, ya que el mercado aún no conoce bien a los equipos y es un terreno propicio para las cuotas altas a stake bajo. Entre esas sorpresas pueden estar los equipos recién ascendidos (o los que equipos que la temporada pasada tenían un roster peor) y los equipos campeones o de la zona alta que estén siendo sobrevalorados.

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También es interesante dejar pasar las apuestas de valor marginal, es decir, aquellas en las que vemos cierto valor pero no podemos determinar si es real del todo, ya que no hemos visto lo suficiente de la liga como para estar seguros de ello. Otro punto importante es ser conscientes de que la mentalidad de un equipo profesional a inicios de temporada no es la misma que en los últimos 2 meses. Pese a lo que la prensa nos quiera hacer creer, lo importante no empieza hasta el tercio final de competición.

Tanto en las apuestas convencionales como en el trading deportivo, la paciencia y la disciplina acaban siendo claves. Todos tenemos ganas de que nuestra competición comience, pero hemos de ser conscientes de que el dinero no suele estar en este punto de la temporada. Lo mejor es disfrutar de los primeros días con calma para posteriormente ser algo más agresivos cuando se consoliden los estados de forma de los equipos.